Juicio por el 'Prestige'
José Pose Vaquero, quien en el momento de la catástrofe medioambiental del petrolero 'Prestige' era el jefe del centro zonal de coordinación de salvamento de Fisterra, durante su declaración como testigo en el juicio por el accidente del petrolero en A Coruña. Kiko Delgado / EFE

El excapitán marítimo de A Coruña cuando se produjo en el accidente del Prestige, Ángel del Real, ha afirmado este martes que la posibilidad de llevar el petrolero a un puerto refugio era "sumamente arriesgado" y que por eso se descartó.

Del Real ha comparecido como testigo ante el tribunal de la Audiencia Provincial de A Coruña que juzga los daños por la catástrofe medioambiental causada por este petrolero en noviembre de 2002, la mayor que ha sufrido España.

El excapitán marítimo ha declarado que desde el primer momento se descartó la posibilidad de llevar el barco al puerto de A Coruña por falta de calado. "Le pregunté al práctico del puerto y me dijo que era una temeridad porque el calado del Prestige era de unos 20 metros y A Coruña solo admite barcos con un calado de 15,5 metros", ha explicado Del Real.

También ha precisado que el práctico le advirtió de que exigiría la presencia de un notario si le obligaban a meter el barco en el puerto de A Coruña.

Igualmente, ha señalado que las opciones de otros puertos también fueron descartadas, especialmente por el deterioro que sufrió el barco desde el momento del accidente el 13 de noviembre hasta su hundimiento el 19. "Diez años después todo el mundo lo hubiera metido en diecisiete sitios, pero si lo hubiéramos metido ahora estaríamos en otra situación", ha señalado Del Real, que ha subrayado a continuación que sigue pensando que se tomó la mejor decisión de las posibles.

También ha explicado que se descartó la posibilidad de un trasvase de la carga tras consultar con expertos en estas operaciones especialmente por el temporal que había en la zona.

Por último, ha indicado que "desde el primer momento" tras el accidente las autoridades marítimas españolas tuvieron constancia de que el barco estaba vertiendo al mar parte de su carga.

Testimonio del jefe de salvamento

Durante la mañana también ha declarado ante el tribunal que preside el magistrado Juan Luis Pía el responsable del centro zonal de coordinación de salvamento de Fisterra en 2002, José Pose Vaquero, quien ha afirmado que alejar el petrolero de la costa dificultó notablemente las labores de rescate del buque y ha afirmado que la decisión de capitán, Apostolos Mangouras, de permanecer a bordo fue "una bendición".

Pose ha justificado la decisión del capitán de hablar con su armador antes de tomar remolque, y ha precisado que es algo habitual cuando un barco sufre algún percance.

En Salvamento Marítimo pusieron todos los medios disponibles para salvar el barco pese a lo dañado que estaba El entonces jefe del centro zonal de coordinación de salvamento de Fisterra ha relatado ante el tribunal la actuación de los equipos de rescate durante las primeras horas de la crisis, a partir de que sobre las 15.00 horas del 13 de noviembre de 2002 el barco empezara a zozobrar, y ha insistido en que el primer momento el objetivo prioritario fue alejar el buque de la costa porque el riesgo de encallamiento era "crítico".

No obstante, ha asegurado que en las primeras horas de la crisis estaba "convencido" de que el barco se podía salvar aunque su posterior y paulatino deterioro lo impidió.

Ha insistido que una vez apartado el barco de la costa hasta una distancia de seguridad su posterior alejamiento dificultó las labores de salvamento ya que retrasaba le llegada de remolcadores y helicópteros.

"Estaba extrañado de que se alejase el barco de la costa por lo que dificultaba el salvamento", ha puntualizado Pose, quien ha declinado opinar sobre la decisión final de llevar el Prestige mar adentro por no entrar en sus competencias, aunque sí ha puntualizado que le pareció una medida "coherente".

Pose ha asegurado que desde Salvamento Marítimo se pusieron "todos los medios disponibles" para salvar el barco pese a lo dañado que estaba y ha calificado de "bendición" la decisión del capitán de permanecer en el barco para colaborar en las labores de rescate.

Ha explicado que "no es normal" que miembros de una tripulación decidan quedarse en un buque en un accidente como el que sufrió el Prestige por el riesgo que entraña para sus vidas.

Continúa el jucio

Del Real y Pose han abierto este martes por la mañana la ronda comparecencias de los casi cien testigos citados en la causa que juzga los daños causados por el Prestige.

Los tres acusados en la causa son el exdirector general de la Marina Mercante José Luis López Sors; el capitán del Prestige, Apostolos Mangouras, y el jefe de máquinas del petrolero, Nikolaos Argyropoulos, ambos de nacionalidad griega.

También está acusado en este proceso el primer oficial del barco, Ireneo Maloto, de nacionalidad filipina y que actualmente se encuentra en paradero desconocido. Si en algún momento Maloto fuese localizado, sería juzgado de manera independiente al resto de los imputados.

El Ministerio Fiscal reclama por la 'marea negra' provocada por el hundimiento del 'Prestige' indemnizaciones por daños que suman 4.442 millones de euros.

Consulta aquí más noticias de A Coruña.