El consejero de Economía y Empleo del Gobierno de Aragón, Francisco Bono, ha advertido de que la reestructuración del Grupo Caja3 —entidad que integran Caja Inmaculada (CAI), Caja Badajoz y Caja Círculo— es un proceso "que afecta a todas las cajas españolas" y que "viene impuesto por Bruselas", por lo que ha considerado que "es importante no ligar" este proceso con la adquisición del grupo por parte de Ibercaja Banco.

En declaraciones a los medios de comunicación, durante una visita a la empresa zaragozana JGH Handmade, el consejero ha observado que "es normal" en el marco de "un sistema democrático y de relaciones laborales libres" que los sindicatos se opongan al planteamiento de la empresa, que pasa por el despido de 592 trabajadores y el cierre de 187 oficinas, pero en este caso "hay que esperar, y creo que se hará, que la Caja3 llegue a un acuerdo con ellos y lleve el proceso con el menor traumatismo posible".

En todo caso, "hay que tener en cuenta una cosa: esta reestructuración afecta a todas las cajas de España y son normas que vienen impuestas no ya por el Gobierno español sino por el gobierno de Bruselas que exige redimensionar el sector para conceder las ayudas", por lo que CAI "no es una excepción a los procesos que se están produciendo" y esta reestructuración del sector "se podría haber hecho ya hace dos o tres años", ha apuntado.

El consejero ha insistido en que la unión de dos cajas aragonesas dará lugar a una reestructuración "menos traumática que otra alternativa" y ha solicitado "dejar" a la empresa, a sus directivos y a los representantes de los trabajadores "que lleguen a los acuerdos que ellos consideren" y que este proceso "se lleve con discreción y prudencia porque es la mejor manera de que acabe bien".

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