'Clouds Over Mountain, Alaska, 1973'
'Nubes sobre montaña. Alaska, 1973', una de las fotos de la muestra Brett Weston - Steven Kasher Gallery, New York

A los 13 años dejó atrás el colegio para no volver y viajó desde Los Ángeles (donde vivía con su madre) a México, para reunirse con su padre, el afamado fotógrafo Edward Weston. Brett Weston (1911-1993) comenzó entonces a captar imágenes con una cámara y poco después ya era reconocido como un prodigio de la fotografía.

La galería Steven Kasher de Nueva York inaugura el jueves 4 de octubre Brett Weston, una retrospectiva del fotógrafo estadounidense que réune 80 impresiones realizadas en blanco y negro por el propio artista.

Para subsistir, Weston se dedicó al retrato, pero sus aspiraciones estaban lejos de la fotografía clásica. Cultivó un formalismo radical, minimalista y menos psicológico que el de su padre y maestro. Examinaba las formas con ánimo abstracto, pero nunca abandonaba la figuración.

La exposición, en cartel hasta el 3 de noviembre, repasa la siete décadas de la carrera del artista, de los años veinte a los ochenta, y descubre el tratamiento de los temas que desarrolló, sobre todo su fascinación por la naturaleza y sus formas.

De los desiertos de méxico a los pueblos de Europa

Daba un tratamiento sensual, casi erótico, a las luces y las sombras sobre la arena, los árboles, las rocas, el agua y las paredes. Sus escenarios fueron las costas y los desiertos de México y del estado de California; las calles de Nueva York y de San Francisco; las montañas de Alaska, las ciudades y los pueblos de Europa; la vegetación de Hawái (donde vivió los últimos años de su vida)... Weston captaba los motivos universales en diferentes rincones del mundo.

Su carácter seductor lo convirtió en  ocasional inspiración para el cineSu otra obsesión eran las mujeres. Se casó y se divorció cuatro veces, tuvo numerosos romances que lo convirtieron en una ocasional inspiración para el cine. En los años treinta tuvo una aventura con la escritora y guionista de cine Mildred Cram, que se basó en él para caracterizar al playboy de la película Tú y yo (Leo McCarey, 1939), que en el remake de 1957 protagonizó Cary Grant, un actor al que se ha comparado a Brett Weston por su estilo de seducción.