Julian Assange
El fundador de Wikileaks, Julian Assange (en pantalla), habla mediante vídeoconferencia. Kena Betancur / EFE

Nueva York es este jueves el escenario de un nuevo acercamiento entre las autoridades ecuatorianas y británicas para tratar de encontrar solución "a través del diálogo" al conflicto diplomático que ha supuesto el caso Assange,  que después de tres meses sigue sin resolverse y que amenaza con enquistarse en el tiempo.

El tiempo de las palabras se ha terminado. Ha llegado la hora de que EE UU cese la persecución a Wikileaks Los ministros de Exteriores de Ecuador y Reino Unido, Ricardo Patiño y William Hague respectivamente, se entrevistarán a partir de las 10:00 horas (14:00 GMT) en un hotel de la Gran Manzana, donde volverá a estar encima de la mesa el salvoconducto que pide Quito para que Assange pueda abandonar Londres.

Julian Assange ha pedido este miércoles en la ONU durante un acto organizado por Ecuador que se ponga fin a su persecución, mientras que el Gobierno de Quito abrió por primera vez la puerta a acudir a la justicia internacional.

"El tiempo de las palabras se ha terminado. Ha llegado la hora de que EE UU cese la persecución a Wikileaks, a nuestra gente y a nuestras fuentes", dijo Assange a través de videoconferencia desde la Embajada ecuatoriana en Londres donde lleva refugiado tres meses a la espera de un salvoconducto para poder abandonar Reino Unido.

"Coincidimos en los discursos que hablan de alcanzar la paz, pero el tiempo de las palabras se ha terminado. Ha llegado la hora de que Estados Unidos cese la persecución a Wikileaks, a nuestra gente y a nuestras fuentes", afirmó Assange durante la videoconferencia.

El australiano volvió a reclamar garantías tanto a Londres como a Estocolmo de que no será extraditado a Estados Unidos, país donde ha sido declarado "enemigo de Estado", algo que para el fundador de Wikileaks es "absolutamente absurdo" pero que demuestra que su vida podría correr peligro si es entregado a Washington.

La justicia sueca investiga al exhácker por denuncias de abusos sexuales que él niega y teme que si es trasladado a Suecia ese país lo extradite a Estados Unidos para que sea juzgado por la filtración de secretos en cables diplomáticos difundidos por WikiLeaks, y por tanto, arriesgaría una durísima condena.

Ecuador podría recurrir a la vía judicial

En declaraciones, el jefe de la diplomacia ecuatoriana dijo que su gobierno está dispuesto a agotar la vía diplomática para resolver el caso, aunque admitió por primera vez que no descartan la posibilidad de poner fin al diálogo y optar por la vía judicial, llevando el conflicto ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Qué quieren, ¿que el señor Assange esté quince años confinado en nuestra sede diplomática? "Si después de un tiempo razonable los diálogos políticos y diplomáticos no avanzan, no nos quedará otra alternativa más que recurrir a las instancias judiciales, a la Corte Internacional de Justicia de La Haya", afirmó el canciller, quien en todo caso no quiere fijar plazos ni ponerse una "camisa de fuerza".

Patiño confía en que el diálogo con su homólogo británico sea "constructivo" y adelantó que presentará a Hague una copia de un acuerdo de extradición firmado por ambos países hace 142 años en el que reconocen que no se puede extraditar a un ciudadano si una de las partes cree que hay motivaciones políticas.

"No tienen otra alternativa. Qué quieren, ¿que el señor Assange esté quince años confinado en nuestra sede diplomática?", se preguntó Patiño, quien dijo que "ni los dictadores de América Latina se atrevieron a poner en duda" la figura del asilo político" y confió en que Londres "termine entrando en razón".

El Gobierno de Ecuador ha pedido un salvoconducto para que Assange pueda salir sin problemas de su Embajada en Londres y acogerse a los beneficios del asilo que concedido, aunque Reino Unido asegura que lo detendrá porque tiene la obligación de extraditarle a Suecia.

Durante la conferencia, en la que también estuvo presente el ministro de Asuntos Exteriores ecuatoriano, Ricardo Patiño, Assange pidió "no desestimar" el alcance de la investigación lanzada por Washington contra Wikileaks y dijo en concreto que el FBI cuenta con "más de 42.000 páginas" relacionadas con sus actividades.

Bradley Manning

Assange aprovechó el altavoz que supone hablar en Naciones Unidas para denunciar, por una parte, la persecución política que asegura estar sufriendo, y por otra las torturas y vejaciones a Bradley Manning, el soldado estadounidense acusado por Washington de haber filtrado miles de documentos secretos a Wikileaks, de quien dijo que continúa retenido sin juicio y que ha sido "torturado psicológicamente y vejado" por su propio gobierno.

Estamos dispuestos a mantenernos firmes en denunciar las torturas sin importar quiénes sean los responsables

Preguntado por su designación como "enemigo de estado" por Estados Unidos, el fundador de Wikileaks consideró que es algo "absolutamente absurdo" pero que, a su juicio, pone de manifiesto el "peligro" que conllevaría para su integridad personal su extradición a ese país.

"Estamos dispuestos a mantenernos firmes en denunciar las torturas sin importar quiénes sean los responsables", reiteró Assange durante su intervención, en la que también reconoció que Estados Unidos "no es el enemigo" y dijo que algunos grupos en ese país apoyan "las fuerzas de cambio".

El jefe de la diplomacia ecuatoriana confirmó que este jueves mantendrá una reunión en la ONU con su homólogo británico, William Hagues, a quien trasladará nuevamente la petición para que las autoridades británicas le concedan un salvoconducto para que pueda disfrutar plenamente del asilo concedido por Quito.

"Vamos a insistir el día de mañana en la necesidad de que le ofrezcan el salvoconducto para solucionar este impasse y proteger los derechos humanos del señor Assange", afirmó el canciller Patiño, quien reiteró varias veces que "no se trata de hablar de derechos humanos sino de protegerlos, promoverlos y cultivarlos".

"¿Lo quieren tener diez años en la Embajada al señor Assange, sin derecho a su vida personal? Reino Unido es un estado que manifiesta y dice defender los derechos humanos y a la libertad de expresión. ¿Será justo, será humano que lo pretendan mantener en la Embajada durante meses o años?", se preguntó.