Fatima Nabil, con velo, en la televisión egipcia
Fatma Nabil, primera presentadora que aparece con velo en informativos de la televisión estatal egipcia.

Velo color crema alrededor de un rostro ligeramente maquillado. La imagen de la periodista egipcia Fatma Nabil ha dado la vuelta al mundo, después de que este domingo se convirtiera en la primera mujer egipcia en aparecer con velo en un espacio informativo de la televisión estatal. Nabil es la protagonista de un cambio histórico que muchos dentro del país celebran como la conquista de un derecho, mientras otros dentro y fuera denuncian que supone un aldabonazo a la discriminación de la mujer. ¿Qué hay realmente detrás del velo de Nabil?

La prohibición de llevar velo en la televisión estatal fue una imposición del régimen de Hosni Mubarak hace décadas. Su intención era dar una imagen publica de Egipto como país occidentalizado y moderno. La prohibición no afectaba solo a las periodistas, que veían su carrera relegada a puestos detrás de las cámaras si llevaban hiyab, sino también a las mujeres que tenían trato directo con los turistas en hoteles y compañías aéreas.

Revela la discriminación de las mujeres que deben llevar velo para poder participar en la esfera pública con normalidad La presentadora Nabil cosidera un avance que las mujeres con velo vuelvan a presentar informativos. Llevar velo es algo "opcional", ha dicho a los medios de comunicación de su país, "y la nueva norma permitirá que las cadenas elijan a sus presentadores en virtud de criterios profesionales y no mirando si llevan el cabello cubierto o no".

Lo cierto es que la mayoría de las mujeres en Egipto llevan velo en su vida diaria, y algunas corrientes progresistas del país pedían también desde hace años el fin de su veto en la televisión estatal. En cadenas privadas y en programas de entretenimiento ya aparecían mujeres ataviadas con él. Pero hay quienes miran con recelo la nueva medida.

Muchos consideran que el fin del veto al velo es parte de una campaña de islamización de los medios de comunicación por parte del nuevo partido en el poder, los Hermanos Musulmanes,  del presidente Mohamed Mursi. En las últimas semanas, los Hermanos Musulmanes habrían colocado en puestos claves de los medios de comunicación a sus acólitos, lo que podría perjudicar la libertad de prensa que exige un estado democrático, aseguran algunas voces críticas.

A Sally Zohney, portavoz de Baheya Ya Masr (organización de derechos de la mujer fundada tras la salida de Mubarak), también le preocupa que la continua exposición pública de mujeres con velo en televisión haga calar el mensaje de que esa es la forma en la que debe ir siempre vestida la mujer. "Eso es preocupante. Estoy en contra de la discriminación, y la sociedad no debería empezar a acosar a las mujeres que no llevan el velo", dice en declaraciones al diario Los Angeles Times.

Aquí en España, la presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, Yolanda Basteiro, también cree que la entrada del velo en los informativos estatales egipcios es "una mala noticia". Según Basteiro, "revela la discriminación de las mujeres, que deben llevar velo para poder participar en la esfera pública con normalidad".  Y subraya que lo más triste es "que se presenta como una conquista de derechos en lugar de plantearse qué es lo que hace que una mujer se ponga el velo". 

Una medida "totalitarista"

Basteiro considera que "en algunos aspectos de la vida las religiones son discriminatorias. La posición que ocupan las mujeres en el islamismo es una posición de subordinación y sometimiento hacia los varones. Ahora, a través de la normalización del velo en la televisión pública, se normaliza esa discriminación", denuncia.

Por su parte, Sami Naïr, catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, opina que en el asunto del velo egipcio lo más importante es plantearse "qué significa". El sociólogo y politólogo destaca que la democratización e islamización de Egipto es un proceso que viene desde abajo, a través de una revolución y de unas elecciones, mientras que la laicidad llegó impuesta desde arriba, desde las clases medias ilustradas a través de la dictadura de Hosni Mubarak.

Sin embargo, a Naïr le preocupa la medida adoptada por el Gobierno de Mursi. "También en Irán en el año 79 empezaron diciendo que era un derecho de la mujer llevar el velo, para acabar muy rápidamente imponiéndolo obligatoriamente". El profesor Naïr observa en esta medida "un avance del totalitarismo", ya que supone un rechazo de la separación que debe haber en democracia entre el espacio público y el privado.