Reconstrucciones de craneos del Neandertal.
Reconstrucciones de cráneos del Neandertal. (ARCHIVO)

Los últimos Neandertales habitaron en el extremo meridional de Europa hasta hace 28.000 años, es decir, sobrevivieron al menos 2.000 más de lo que se calculaba hasta ahora.

Esta nueva datación, la más reciente realizada sobre esta especie en el mundo, corresponde a los niveles de ocupación de esta especie en la cueva de Gorham, en Gibraltar. Las conclusiones de este trabajo multidisciplinar, en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), están disponibles en la edición digital de la revista 'Nature'.

Entre los resultados más llamativos del trabajo destaca la demostración de que los últimos Neandertales sobrevivieron en la zona, en refugios aislados, después de la llegada del hombre moderno, el Homo Sapiens, cuando ya se habían extinguido en el resto del Planeta. Sostiene asimismo que la transición entre el Paleolítico Medio y el Superior no se realizó, al menos en el sur de la Península Ibérica, de forma abrupta, ni existió tampoco una competición destructiva entre ambas especies.

Los autores evidencian en su trabajo que en los últimos momentos de supervivencia de los Neandertales, éstos mantuvieron en el extremo sur europeo un contacto bastante restringido con el Homo Sapiens


En el estudio han participado una veintena de investigadores de diferentes disciplinas, como la palinología, la tafonomía, la geoquímica o la zoología, entre otras.

La científica Yolanda Fernández Jalvo, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), ha aportado a la investigación análisis tafonómicos de los registros fósiles de varias unidades de estudio de la cueva de Gorham. En concreto, de la unidad III (resultado de ocupaciones de Homo Sapiens) y la unidad IV (resultado de ocupaciones de neandertales).

El trabajo de Fernández Jalvo ha permitido reconocer pautas de comportamiento y de aprovechamiento del medio de estos grupos antrópicos. Estos resultados cuestionan que la competitividad entre ambas especies fuera tan grande como para que la presencia del hombre moderno devastara al Neandertal. "El traspaso de poderes no fue destructivo, como nos han contado tradicionalmente", ilustra Fernández.

Dataciones exactas

Otros dos investigadores del CSIC, Francisca Martínez Ruiz y Francisco Jiménez Espejo, que trabajan en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (centro mixto del CSIC y la Universidad de Granada), han sido los responsables de certificar la datación más temprana de restos de ocupación territorial de neandertales realizada hasta el momento.

Jiménez Espejo explica que la caracterización geoquímica y mineralógica de los sedimentos que componen los distintos niveles estratigráficos de la cueva de Gorham confirmó la ausencia de contaminación entre dichos niveles, un factor que permite garantizar la exactitud de los datos proporcionados por el estudio. El trabajo realizado por el investigador del CSIC apunta hacia la hipótesis de que la extinción de los Neandertales en la zona pudo haber estado condicionada por cambios climáticos y ambientales, siguiendo en ese caso una tendencia de extinción diferente a la del norte de Europa.

A diferencia de otros yacimientos próximos, en la cueva de Gorham no se han hallado restos fósiles humanos. El estudio se basa en niveles de ocupación, evidencias indirectas de la persistencia de los Neandertales en la zona, como restos de fauna que les servía de alimento y de utensilios característicos.