Protesta contra los bancos
Varias personas despliegan pancartas ante la sede de la Caixa en Madrid durante una concentración convocada por la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros para protestar por la comercialización irregular de participaciones preferentes. JuanJo Martín / EFE

Los titulares de participaciones preferentes pueden perder casi todo su dinero si no se han acogido a ningún canje antes de que se reciba la ayuda para la banca, ya que Europa exige que el cambio se haga a precios de mercado, que ahora es "prácticamente cero".

El diputado socialista Antonio Hurtado ha señalado que la ayuda a la banca española acordada por los ministros de Finanzas de la zona del euro la pasada semana "afecta de forma muy negativa a las participaciones preferentes".

Según Hurtado, todo hace pensar que una de las condiciones que impondrá Bruselas a las entidades que reciban ayudas será la supervisión de sus operaciones, entre ellas los canjes de preferentes, algo que ya sucede con los bancos y cajas controlados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Así, estas entidades tendrán que someterse al criterio de Bruselas sobre los canjes, que es hacerlo "a precios de mercado", tal y como apuntaba el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Julio Segura, hace unas semanas en el Congreso de los Diputados.

La mayoría de tenedores se han acogido a los canjes que les han ofrecido sus entidades financierasEl problema, ha dicho Hurtado, es que el precio de mercado de las preferentes en la actualidad es "prácticamente cero" y el criterio de Bruselas se inclina a que la conversión se haga por acciones o bonos convertibles en acciones.

Las participaciones preferentes son productos complejos, perpetuos y con una rentabilidad supeditada a que la entidad emisora tenga beneficios. Se comercializaron de forma masiva a partir de 2003 para captar fondos, en muchos casos entre simples ahorradores sin capacidad para comprender los riesgos que llevaban asociados.

Durante años la tenencia de preferentes no supuso un problema, ya que cuando el cliente deseaba recuperar su dinero solo tenía que solicitarlo a su entidad financiera, que vendía el producto a otra persona, normalmente al mismo precio.

Sin embargo, cuando se recrudeció la crisis financiera se redujo la demanda y esto provocó un doble problema: no había compradores para las preferentes y las escasas operaciones que se realizaban se hacían a un precio muy por debajo del nominal, lo que dejaba "atrapados" los ahorros, según las asociaciones de consumidores.

Así, la mayoría de los tenedores se han acogido a los canjes que les han ofrecido sus entidades financieras, de manera que, como apuntaba el propio Segura, a finales de mayo el saldo vivo de preferentes era de unos 5.800 millones de euros, una cuarta parte de lo que había un año antes.

Pero en esa comparecencia Segura también advertía que ese 25 % restante era "más difícil" de resolver, ya que en su mayor parte corresponde a entidades controladas por el FROB, que tienen que someterse a las restricciones que impone Bruselas a los canjes.

La problemática de las participaciones preferentes ha llevado a crear una subcomisión en el CongresoEn cualquier caso, esté o no relacionado con la inminente llegada de los fondos de ayuda para la banca y sus posibles condiciones, las ofertas de canje de preferentes se han acelerado en la última semana.

Liberbank ha ofrecido a los titulares de preferentes emitidas por Caja Cantabria, Caja Extremadura y Cajastur cambiar sus títulos por depósitos a plazo fijo, una propuesta similar a la presentada unos días antes por Caja España-Duero.

El Sabadell igualmente ha ofrecido canjear las participaciones preferentes de la CAM a cambio de comprar acciones del banco catalán al menos a 2,3 euros por título, muy por encima del cierre del pasado viernes, que fue de 1,42 euros.

La problemática de las participaciones preferentes ha llevado incluso a crear una subcomisión en el Congreso para analizar la falta de transparencia de los productos financieros y el ministro de Economía, Luis de Guindos, reconocía hace unos días que la CNMV "debería haber velado más por el inversor".