Gorostiaga admite que el "hiperliderazgo" del PRC dejó a los socialistas "desnudos" ante la crisis

La secretaria general advierte de que el "cambio" consiste en "defender" el legado socialista en el Gobierno
Dolores Gorostiaga En El XII Congreso Regional Del PSC-PSOE
Dolores Gorostiaga En El XII Congreso Regional Del PSC-PSOE
EUROPA PRESS

La secretaria general saliente del PSOE cántabro y exvicepresidenta regional, Dolores Gorostiaga, ha admitido que el "hiperliderazgo" de sus socios en el Gobierno cántabro, el PRC encabezado por el expresidente Miguel Ángel Revilla, dejó a los socialistas "desnudos" ante la crisis económica.

Esa ha sido una de las conclusiones de la dirigente socialista en su informe de gestión ante los delegados del XII Congreso regional, que será además su despedida al frente del partido tras doce años como secretaria general de los socialistas cántabros.

La falta de iniciativa política, los debates internos y la ausencia de un discurso unificador son otros de los aspectos en los que ha buscado explicación a la situación electoral del PSOE cántabro, tercera fuerza política pese a su paso por el Gobierno y en la oposición, tras la mayoría absoluta del PP en las autonómicas de mayo.

En vísperas de la elección de su sucesor, que se disputarán la vicesecretaria general Eva Díaz Tezanos y el diputado Francisco Fernández Mañanes, Gorostiaga ha defendido que, pese a las connotaciones positivas a la idea del cambio, en estos momentos el cambio consiste en la defensa de la gestión socialista en el Gobierno.

En concreto, la secretaria general ha afirmado que cuando se plantea un debate, "surge la idea de cambio como una propuesta revitalizadora", pero ha precisado que "en estos momentos el cambio consiste en superar las resistencias al cambio" y "defender", con "determinación", el "legado de cambio" del PSOE desde el Gobierno.

En su informe de gestión, Gorostiaga ha asumido que sufrieron los efectos del "hiperliderazgo" del "socio-competidor", los regionalistas, que fueron capaces de "capitalizar todos los aspectos positivos e innovadores, de nuestra responsabilidad, y protegerse de los aspectos menos brillantes de la acción de Gobierno".

"Ese hiperliderazgo ocultó buena parte de la labor del PSOE en el Gobierno y nos dejó desnudos ante la crisis, que los ciudadanos no duraron en adjudicarnos", ha expresado.

Debates internos

Gorostiaga ha recordado que cuando asumió la dirección del PSOE por una "exigua mayoría" se marcó el reto de "cambiar el partido para cambiar el Gobierno y cambiar las políticas", para no ser un partido "subalterno de la derecha".

Eso se tradujo en su presencia en el Gobierno de Cantabria, desde donde el objetivo era "transformar la región", algo sobre lo que ha apelado al "orgullo" por los "logros" conseguidos, y que ha resumido en un modelo de región marcado por el cambio de modelo productivo (políticas de innovación) y el "fortalecimiento" de las políticas sociales.

La exvicepresidenta también se ha referido a las "dificultades" en la comunicación y a la "fragilidad" en las alianzas sociales. "¿Cómo es posible?", se ha preguntado, incidiendo asimismo en que no se consiguió "poner el foco" en la gestión regional porque la derecha "lo colocó" en la "confrontación" con el Gobierno central.

Pero ha subrayado que todas las variables económicas y sociales iban mejor que la media española con el PSOE al frente, al contrario que ahora.

En la situación electoral del PSOE, tercera fuerza política en la comunidad, han influido los efectos generales de la crisis, pero también el alejamiento del votante medio, el elector de clase media urbana que veía "peligrar" su bienestar".

Y se "abandonó" el discurso socialdemócrata para centrarlo en uno de identidades, "territoriales y de género", combinado con una política "indiscriminada" de ayudas.

También ha citado las "debilidades" en el ejercicio del poder. "No fuimos totalmente conscientes de que estábamos transformando la sociedad", ha admitido, describiendo lo que ha definido como un "envite", "en toda regla", a la "hegemonía y poder" de la derecha, que se afrontó, ha admitido, con "cierta sensación de provisionalidad" entre los propios socialistas.

Gorostiaga ha admitido que el PSOE careció de una "estrategia que diera sentido a la acción de Gobierno", que parecía "inconexa", además de una "falta de iniciativa política" en una organización que parecía "ajena" a la acción del Ejecutivo.

En este sentido, ha lamentado que los debates internos de los socialistas "poco o nada tenían que ver" con lo que hacían en el Gobierno.

"hay margen"

Desde esta perspectiva ha extraído como conclusiones que partes del discurso socialistas fueron "adoptadas" por los adversarios políticos, pero porque los ciudadanos lo veían positivo, por lo que valora que "hay margen" para la lucha por la hegemonía.

También cree que los resultados se debieron a que se plantearon las elecciones de mayo como una disputa entre PP y PRC, por lo que cree que se debe "reforzar" el perfil socialdemócrata y de partido, para que el debate pase a ser "izquierda-derecha" y no "centro-periferia".

"Los ciudadanos necesitan un proyecto político socialdemócrata claro y de futuro. Necesitan un partido socialista útil que abra camino a una política diferente", ha remarcado a los delegados, a quienes ha instado a "aglutinar el mayor apoyo posible" para "tener la iniciativa política" en instituciones y sociedad, y convertir al PSOE en un "instrumento útil para los ciudadanos".

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