Multa de 30 euros al dueño de un perro que no dejaba de ladrar

  • Se acusa al dueño de infringir la ordenanza municipal de tenencia de mascotas.
  • Los aullidos o ladridos del perro causan "molestias objetivas" a los vecinos cuando el propietario no está, según la sanción.
  • En caso de reincidencia, el animal podría ser confiscado.
Imagen de archivo de un perro recostado en el suelo.
Imagen de archivo de un perro recostado en el suelo.
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El Ayuntamiento de Alboraia ha impuesto una multa de 30 euros a un vecino del municipio por tener un perro que, en su ausencia, no deja de ladrar, lo que ocasiona "molestias objetivas" a sus vecinos por sus aullidos o ladridos.

El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de Valencia ha publicado un edicto del Ayuntamiento en el que se notifica la resolución definitiva del expediente sancionador a este vecino por una infracción a la ordenanza municipal reguladora de la tenencia de animales de compañía.

La Policía Local de Aboraia emitió el 24 de diciembre de 2010 una denuncia en la que se hacía constar la infracción y al no haber efectuado el vecino denunciado ninguna alegación se le ha notificado mediante publicación en el BOP de Valencia.

Esta infracción lleva aparejada una sanción de multa de 30 a 300 euros, según señala el edicto municipal, que añade que en caso de reincidencia el animal puede serle confiscado por la autoridad.

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