El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha defendido la reforma laboral aprobada por el Gobierno, definiéndola como "la que necesita España para dejar de ser el país de Europa que más empleo destruye".

En su discurso de clausura del XVII Congreso Nacional del PP en Sevilla, el líder del Ejecutivo ha resaltado que el nuevo mercado del trabajo "acaba con las injusticias", y que es "buena y necesaria", algo que, según Rajoy, "saben muchos españoles".

La valoración de la reforma por parte del presidente llega coincidiendo con las manifestaciones convocadas por los sindicatos para este domingo en toda España contra este texto, que generaliza el despido de 20 días y abre la puerta a una bajada de sueldos.

Así, Rajoy ha advertido del duro camino que queda para superar una crisis que aún no ha tocado fondo, pero se ha mostrado convencido de que los españoles aceptarán los sacrificios necesarios y el rumbo marcado por reformas como la laboral y pese a las protestas que ha motivado.

Defensa de la reforma laboral

Rajoy ha aprovechado su discurso para dibujar el panorama económico que ante sí tiene España siguiendo su compromiso de ser realista y no engañar a nadie. "Los problemas son extremadamente graves, no se van a resolver en dos tardes y las medidas no serán agradables", ha resumido antes de advertir de que, por todo ello, su Ejecutivo va a seguir actuando "sin vacilaciones y sin perder un minuto".

Como ejemplo, ha hecho una cerrada defensa de la reforma laboral frente a las movilizaciones que ha provocado este domingo en toda España.

Si queremos que España crezca y cree empleo, hay que hacer esto que hemos hecho Rajoy ha expresado su respeto por las mismas, pero ha considerado que la modificación de la legislación laboral es "justa, buena y necesaria" y es la que estaban esperando cinco millones de parados. "Si queremos que España crezca y cree empleo, hay que hacer esto que hemos hecho", ha señalado antes de sentenciar: "Así lo creo, así lo siento y así se lo digo a todos los españoles".

La mayoría de ellos está convencido de que saben que, con el Gobierno del PP, ya hay solución a la crisis y, por tanto, van a arrimar el hombro sin "entorpecer la tarea" y van a apartar del camino a quienes "pongan obstáculos".

"Ha cambiado la actitud de la gente; no es que vean ahora la salida, pero ahora creen que existe una salida, ahora creen que podemos alcanzarla", ha añadido Rajoy a la vez que ha recalcado que, mientras dure el trayecto, habrá que asumir sacrificios.

En medio de la sucesión de referencias a la gravedad y aridez de la coyuntura actual, se ha vanagloriado de que su Ejecutivo, en siete semanas, haya hecho más reformas que en siete años del Gobierno anterior.

Soraya y De Guindos resaltan las virtudes del texto

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha expresado su "respeto" por las movilizaciones convocadas, pero ha defendido la puesta en marcha de las reformas para crear empleo y que haya crecimiento económico.

En declaraciones a los periodistas antes de comenzar la tercera jornada del Congreso del PP, la vicepresidenta ha señalado que el Gobierno "respeta" el derecho de manifestación, que es un derecho constitucional, por lo que "todo el mundo" tiene derecho a expresarse.

Mientras tanto, al Gobierno lo que le corresponde es trabajar y hacer "las reformas necesarias" para que España "pueda crecer y volver a crear empleo", según Sáenz de Santamaría, quien ha reiterado que esta es "la tarea a la que está dedicado" el Ejecutivo.

Por su parte, el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha dicho a los periodistas que se han destruido dos millones trescientos mil puestos de trabajo desde el comienzo de la crisis, por lo que "lo básico" es que se vuelva a generar empleo, y en ello está trabajando el Gobierno con la puesta en marcha de las reformas.

Según el ministro, todas las medidas del Gobierno, como la laboral, la bancaria o los ajustes presupuestarios, "van en la misma dirección" que no es otra que "volver a recuperar la capacidad de crecimiento" de la economía española.