El abogado de España en el caso Odyssey
El abogado defensor de España, James Goold (i), el agregado de Defensa de la Embajada de España en Washington, Javier Romero (c), y el agregado cultural de la embajada española en Washington, Guillermo Corral (d), salen del Tribunal Federal de la ciudad de Tampa. EFE

El Gobierno español podrá acceder el próximo martes día 21 al tesoro que Odyssey sustrajo en 2007 del pecio de "Nuestra Señora de las Mercedes" y tres días más tarde podrá sacarlo de Florida camino de España.

El juez Mark Pizzo, del Tribunal Federal de la ciudad de Tampa (Florda, EEUU), denegó además la petición de Odyssey de que España le reembolsara algo más de 400.000 dólares (unos 303.000 euros) en concepto de custodia del tesoro de 594.000 monedas de plata y oro.

Es una gran satisfacción para España y una buena noticia para su legado culturalEl objetivo es que en esos tres días se pueda movilizar a los expertos necesarios para hacer el inventario y comprobar que coincida con lo que Odyssey aseguró que dejó en el almacén. Pasados esos tres días comenzarían a contar las diez jornadas de plazo que el juez Pizzo fijó hace dos años para la entrega del tesoro valorado en más de 500 millones de dólares (casi 380 millones de euros).

El tesoro estará además a partir de ahora custodiado por los 'Marshall' -policía judicial de Estados Unidos- tal y como había pedido durante la audiencia celebrada en el Tribunal de Tampa el abogado del Gobierno español, James Goold.

El agregado cultural de la embajada española en Washington, Guillermo Corral, afirmó que "es una gran satisfacción para España y una buena noticia para su legado cultural".  "Dentro de una semana, España podrá proceder a la retirada del tesoro", resaltó Corral que además mostró su satisfacción "con la actuación del juez y con todo el proceso, por todo lo meticuloso y detallado" que ha sido.

Odyssey lo califica como "día triste"

Odyssey ha calificado este viernes de "día triste" para la herencia cultural española. "Tristemente creemos que este caso, a la larga, tendrá un profundo efecto negativo sobre la herencia cultural subacuática española", señaló a Efe en un comunicado Melinda MacConnel, vicepresidenta de la empresa estadounidense Odyssey.

Odyssey expresó su disgusto por el hecho de que el Gobierno español no haya considerado el "alto conste del almacenaje y conservación de las monedas", pero, aún más importante, es que no hayan tenido en cuenta que "en el futuro nadie estará incentivado para informar de hallazgos" arqueológicos bajo el agua.

"Cualquier cosa hallada que tenga un potencial interés para España será escondida o, lo que es incluso peor, fundida o vendida en eBay", afirmó la compañía tras casi cinco años de dura pugna legal por el tesoro valorado en más de 500 millones de dólares (casi 380 millones de euros).

Odyssey "continuará su trabajo con países y organizaciones tales como Reino Unido, que verdaderamente quieran preservar su herencia cultural submarina y que aprecian el trabajo científico y arqueológico que desarrollamos", agregó MacConnel.

La misma opinión manifestó gerente general y cofundador de Odyssey, Greg Stemm, quien aseguró que el "perdedor final" en este caso es la herencia cultural española.  Según afirmó, se trata de "una victoria pírrica" que ha costado millones de euros a los contribuyentes españoles.

"La gente no cesará de buscar barcos hundidos españoles", puso de relieve Stemm, y predijo que sencillamente lo que sucederá es que "pararán de informar de sus hallazgos".  De manera que "no se hará ningún estudio arqueológico y no habrá libros, exposiciones ni documentales" sobre el descubrimiento de estos yacimientos arqueológicos", por lo que, concluyó el cofundador de Odyssey, es algo "malo para un país con una herencia cultural tan rica".