Nieve y frío
Un vecino de la localidad de Matamorosa (Cantabria) cruza una carretera en medio de una fuerte nevada, producida por una ola de frío siberiano que afecta a toda la Península Ibérica. Esteban Cobo / EFE

El frío siberiano deja paso a un leve paréntesis este domingo con una pequeña subida de los termómetros (aunque en la mitad norte peninsular se intensificarán las nevadas). El lunes será un día de transición hasta que el martes llegue una nueva ola de frío, según las predicciones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

El portavoz de la AEMET Ángel Rivera ha explicado que se espera una pequeña variación que consiste en que la masa polar de origen continental será sustituida por una ola polar pero de origen marítimo, del atlántico, que será más húmeda y menos fría. De hecho, prevé que esto provocará nevadas en numerosas zonas de la mitad norte peninsular y algunas en la mitad sur, aunque se suavizarán las temperaturas, ya que subirán unos 3 o 4 grados centígrados, tanto las máximas como las mínimas, respecto al sábado.

De cara al lunes, Rivera ha adelantado que este será un día de intervalo que estará protagonizado por la lucha entre las dos masas, la marítima y la continental o centroeuropea. "España será su campo de batalla", ha comentado. Por ello, ha insistido en que el lunes será un día neutro de cielos despejados, heladas fuertes y algo de viento en el Mediterráneo.

Nueva ola de frío la semana que viene

El portavoz de la AEMET prevé que el martes llegue un nuevo frente de origen continental, es decir, una nueva ola de frío centroeuropeo, aunque no se excluye que en esa batalla gane la ola de frío marítimo, con viento atlántico "más cálido y húmedo".

En todo caso, la sensación es que la próxima semana seguirá siendo fría e incluso a finales de la próxima semana se podrían dar precipitaciones abundantes y de nieve en bastantes zonas. Hay mayor probabilidad de que predomine la masa fría (60%) que la cálida (40%). Las temperaturas podrían bajar otra vez a partir del martes a valores como los que se están registrando este viernes, cuando 50 de las 52 provincias españolas han estado en alerta amarilla (riesgo), naranja (riesgo importante) o roja (extremo) por bajas temperaturas, nieve, vientos o fenómenos costeros.