Responsabilizan a Matas de un concurso ficticio para encubrir pagos al periodista Alemany

El expresidente del Gobierno Balear, Jaume Matas, en el banquillo de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca.
El expresidente del Gobierno Balear, Jaume Matas, en el banquillo de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca.
EFE/Montserrat T. Díez

Tres cargos de confianza del expresidente balear Jaume Matas (PP), en concreto sus dos jefas de gabinete y su jefe de prensa, le han responsabilizado de la puesta en marcha de un concurso ficticio para encubrir pagos al periodista Antonio Alemany, quien le escribía los discursos de mayor calado político.

Estas tres personas, acusadas en el juicio por una pieza del 'caso Palma Arena' que ha comenzado este lunes y en la que Matas se enfrenta a una petición fiscal de 8 años y medio de cárcel por corrupción, han atribuido al exministro de José María Aznar la idea de realizar este concurso, que se adjudicó a la empresa de comunicación Nimbus. En teoría, el contrato perseguía hacer un análisis de la imagen del Govern balear, pero, según han reconocido ante el tribunal las dos jefas de gabinete, María Umbert y Dulce Linares, sus frutos nunca aparecieron.

Ambas han coincidido en que la contratación de Alemany fue "ordenada" por Matas "personalmente" y han afirmado que sospechan que el concurso ficticio lo puso en marcha el expresidente. También han dicho desconocer totalmente que el concurso ocultaba la contratación de Alemany: "Si lo hubiera sabido lo hubiera parado; soy funcionaria y no me voy a jugar la carrera en esto", ha asegurado Linares, quien incluso ha admitido sentirse engañada.

A juicio de Linares, Matas conocía las normas básicas de contratación y sabía que esta manera de actuar era ilegal, cuando lo correcto era contratar al periodista de forma "eventual", ya que hacerlo mediante varios contratos habría sido, ha dicho, un "fraude".

María Umbert ha declarado que el periodista Antonio Alemany escribía los discursos de "mayor calado y carácter político" del expresidente balear. Matas eligió a Alemany por su "calidad literaria superior", según la acusada.

El entonces jefe de prensa de Matas, Joan Martorell, ha ido más allá y ha reconocido que este concurso encubría realmente los pagos a Alemany, con el objetivo, según ha indicado antes Umbert, de que el periodista no tuviera que preocuparse de la mala imagen que podía suponer escribir los discursos mientras colaboraba como columnista para un periódico. Martorell ha dicho que hasta 2005, cuando se prorrogó, no supo de este concurso, y ha reconocido que entonces redactó un informe avalando dicha prórroga a sabiendas de que el objeto del mismo era falso.

"Entendí que era la forma de tramitar la cuestión y lo di por bueno", ha afirmado respecto al concurso, y ha añadido que firmó las facturas que Nimbus le remitía por este contrato confiando en la labor en los servicios técnicos. "Lo firmaba todo", ha asegurado, una frase que luego la presidenta del tribunal, Margarita Beltrán, ha puesto en duda al no comprender cómo podía firmar "indiscriminadamente, masivamente y compulsivamente". Martorell ha dicho que la orden de llevar a cabo este concurso "solo" podía venir de Matas, ya que "tratándose de lo que se trataba, procedía del presidente".

Subvenciones públicas

Otra finalidad de este concurso, sospecha la Fiscalía, es que Alemany pudiera acceder a subvenciones públicas, algo que hizo cuando recibió una ayuda del Govern por unos 450.000 euros para poner en marcha la Agencia Balear de Noticias, proyecto que, en palabras de Martorell, Matas ordenó que se financiara antes de que se convocaran las ayudas. A juicio del exjefe de prensa de Matas, esta subvención no se habría dado sin el visto bueno del presidente, ya que este "tenía una capacidad de trabajo, de análisis y control que prácticamente no había nada del Govern de lo que no estuviera informado o partiera de sus decisiones".

La tercera vertiente que trata esta pieza es un contrato directo por unos 12.000 euros concedido a Alemany para realizar una serie de reportajes sobre turismo y deporte que, según ha reconocido Martorell, nunca se hicieron. El exjefe de prensa de Matas ha explicado que la finalidad última de este contrato, que contemplaba la cantidad límite para que pudiera ser directo y sin necesidad de concurso, era retribuir a Alemany con un dinero extra por sus servicios al expresidente.

El cuarto acusado en declarar, el propietario de la agencia de publicidad y comunicación Nimbus, Miguel Romero, ha afirmado que el expresidente del Govern balear le forzó a subcontratar al periodista Antonio Alemany para que éste redactara los discursos. Romero ha asegurado que el expresidente le pidió personalmente que le hiciera "el favor" de ceder a Alemany un contrato que su empresa había ganado en un concurso y que tenía como objetivo oculto el pago de los discursos, algo que él aceptó por temor a no obtener nuevos contratos con la administración.

A preguntas del fiscal Anticorrupción Juan Carrau, el empresario ha relatado que Nimbus ganó en 2003 un concurso público para hacerse cargo de un servicio de imagen corporativa del Govern en el que, a instancias "de alguien del Govern" su propuesta incluía la redacción de discursos, aunque no formaba parte de las bases del concurso.

El juicio se reanudará este martes a las 10.00 horas con la declaración del periodista Antonio Alemany y de Jaume Matas, que será el último de los acusados en declarar.

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