Hermana de Miguel Montes Neiro
Encarnación Montes, la hermana del preso común más antiguo de España, Miguel Montes Neiro, sostiene un periódico en el que aparece una fotografía de este. Miguel Ángel Molina / EFE

Miguel Montes Neiro, que asegura ser el preso común más antiguo de España, está "contento y muy nervioso" tras conocer la decisión del Gobierno de concederle el indulto, según su familia, que no obstante tiene una sensación "agridulce" al saber que su puesta en libertad no será inmediata, como esperaban.

Encarnación Montes, hermana del preso, que ha aguardado la noticia junto a su abogado a las puertas de la Audiencia de Granada, ha comunicado telefónicamente la noticia a su hermano, que le ha pedido: "Cuando salga no vengáis con el coche hasta la puerta, que quiero andar dos o tres kilómetros para sentir la libertad".

La hermana de Montes Neiro ha recordado que su hermano está "a base de pastillas" y con "un estrés muy grande"Así lo ha trasladado Encarnación Montes a los periodistas antes de conocer que los dos indultos parciales no conllevarán la puesta en libertad inmediata de su hermano, que depende de la liquidación de condenas que hagan ahora los tribunales.

Convencida inicialmente de que su salida sería prácticamente "inmediata", Encarnación ha declarado, tras saber que habrá que esperar algo más, que tiene una sensación "agridulce".

La hermana del preso ha agradecido el indulto concedido, pero ha señalado: "Si tienes mucha hambre y te dan un plato de comida, te quedas con hambre, pero no por eso puedes rechazarlo y dejar de dar las gracias por el plato que te han dado".

Encarnación, que confiaba en la salida "inmediata" de su hermano "por justicia y por ley", interpreta que la decisión del Consejo de Ministros se traducirá en la concesión del tercer grado para Miguel Montes, según le han trasladado.

Antes de conocer con exactitud el contenido de los dos indultos parciales, Encarnación dijo que su hermano, que está "a base de pastillas", tiene acumulado "un estrés muy grande" porque últimamente solo escucha comentarios de funcionarios comunicándole que saldrá en breve de la cárcel, y él se pregunta "si no será una broma".

El preso asemeja su situación a la de un enfermo que está en una mesa de operaciones y al que le dicen: "estás a vida o muerte. Vas a vivir" pero no terminan de sacarle del quirófano, relata su hermana. Su sensación es la de estar "atado al quirófano todavía", explica Encarnación, que, según dice, trata de calmar a su hermano.

Probablemente, una de las primeras cosas que hagan para celebrar la puesta en libertad sea llevarlo al pantano de Cubillas, un lugar de esparcimiento de la provincia de Granada, para que sienta "la libertad", según su hermana.

Condenas por robo o detención ilegal

Uno de los dos indultos parciales concedidos se refiere a la pena de multa que le fue impuesta por una falta de respeto, con la condición de que no vuelva a delinquir en el plazo de dos años.

El otro expediente aprobado es el indulto completo de la pena de cuatro años y medio de prisión que se le impuso por delitos de robo en grado de tentativa, tenencia ilícita de armas y detención ilegal cometidos en 1997 mientras se encontraba en libertad condicional. Este indulto se ha concedido con la condición de que Montes Neiro no vuelva a cometer ningún delito en el plazo de cuatro años.

Montes Neiro no ha recibido el indulto por otras dos penas de 13 años de prisión, según la información del Consejo de MinistrosSin embargo ésta era solo una de las dos penas acumuladas en una de doce años por la Audiencia Provincial de Málaga en una ejecutoria en la que se refundió esa primera condena junto a otra de trece años de prisión por dos delitos de detención ilegal, uno de robo con intimidación y otro de tenencia ilícita de armas cometidos en 1996.

Esta segunda pena no ha sido indultada, según la información del Consejo de Ministros. Además, Montes Neiro está cumpliendo otra condena de trece años de cárcel, por la que tampoco se le ha concedido el indulto.

El abogado del preso, Félix Ángel Martín, interpretó inicialmente que los dos indultos parciales iban dirigidos a extinguir la pena de doce años y lo que le queda pendiente de cumplir, una vez descontados 1.288 días de prisión preventiva, de la otra de trece años.

Al conocer el contenido exacto de los dos indultos parciales concedidos ha declarado que aún tiene que saber con exactitud en qué se traduce la concesión para estudiar la situación del preso.