Elvira Fernández y Mariano Rajoy
Mariano Rajoy, acompañado por su esposa Elvira Fernández, el pasado domingo, en la sede de los populares, en la madrileña calle Génova. Javier Lizón / EFE

La mirada siguió baja cuando salió al balcón del PP junto a su marido el domingo, pero hubo nuevos gestos y algún indicio de cambio. Elvira Fernández Balboa, que se parece a su antecesora, Sonsoles Espinosa, en lo poco que parece gustarle figurar, protagonizó el primer beso en la boca entre un presidente y su mujer el día de las elecciones. Pero eso sí, tras el beso volvió a costarle mucho volver a subir la mirada y abandonar ese gesto de timidez siempre presente en sus apariciones públicas.

El abrazo a Soraya Sáenz de Santamaría mostró sin embargo algo más de pasión en esta licenciada en Empresariales que ha trabajado en Antena 3 y Telefónica Media, hasta que el pasado enero pidió una excedencia para acompañar a su marido durante la campaña.

Nacida en Pontevedra el 27 de abril de 1965, Viri (así la llaman sus allegados) es cuatro años menor que la mujer a la que va a tener que suceder: la abulense Sonsoles Espinosa, con quien comparte sencillez, discreción y muchas ganas de impedir que la política invada su terreno personal.

De la música al cine

Casada con Zapatero desde 1990, Sonsoles Espinosa es licenciada en Derecho, aunque finalmente su pasión, la música, se ha impuesto sobre aquellos estudios universitarios. Hizo sustituciones como soprano en el coro del Teatro Real y en 2004 fue contratada como soprano del Coro de RTVE. De Elvira Fernández Balboa, a quien parece encantarle su trabajo, también hay quien señala que es una auténtica experta en cine.

Criticada por detalles tan superficiales como sus zapatos casi planos en ocasiones en las que la etiqueta requería gala, la mujer de Zapatero ha seguido sin subirse a unos tacones. Sonsoles Espinosa ha dejado claro que es posible ser 'la mujer de' sin tener que vivir a la sombra. Una lección que tal vez le sirva a la también discreta Elvira Fernández, quien a pesar de asegurar que se siente militante del PP, no ha llegado a tener nunca carné. "Una vez rellenó los papeles, pero nunca le llegaron a enviar el carné del partido", publicó la revista Tiempo. Algunos ya han empezado a llamarla la anti-Botella, en clara y directa alusión a otra de sus antecesoras.

Sonsoles y Elvira, ambas madres de dos hijos, comparten también su empeño en que ellos no se impliquen emocionalmente en la tarea de su padre. Ni siquiera a ellas mismas les agrada, aunque no les quede más remedio que afrontarlo.

Madres con celo

Las hijas de Sonsoles y Zapatero, Laura y Alba (18 y 15 años), que siempre han estado alejadas de los focos por decisión de sus padres, sufrieron comentarios poco agradables en la prensa y burlas tras ser fotografiadas con los Obama vestidas con ropa de estilo gótico.

Por su parte, Elvira, durante el pasado debate electoral entre su marido y Rubalcaba, llegó a mandar a su hijo Mariano (de 12 años) a la cama.

Una distancia de la vida pública difícil de mantener ahora que tendrán que dejar su adosado de Aravaca (Madrid) para trasladarse al Palacio de la Moncloa. Pese a que se ha especulado con que Rajoy intentaría evitar el traslado, parece que finalmente la familia se instalará allí. La seguridad se impone.

La que seguramente estará encantada de salir de La Moncloa será Sonsoles, a quien nunca le gustó vivir allí. "Le espanta que la reconozcan por la calle", aseguró a Vanity Fair su amiga, la diseñadora Elena Benarroch, que tantas veces la ha vestido. En la capital se siente "enjaulada, como en una sartén hirviendo".

Un amor sin flechazo

Procedente de una familia acomodada, Elvira Fernández Balboa, diez años menor que Rajoy, conoció al que sería su marido cuando este era vicesecretario general del PP. El primer encuentro ocurrió en el café El Universo, en Pontevedra, una noche de 1992. Parece que no fue un flechazo de película, aunque Rajoy quedó bastante impresionado. Tras unas cuantas llamadas y citas llegó el entendimiento. Cuatro años de noviazgo, y en diciembre (el día de los Inocentes) de 1996: la boda. Después, los hijos: Mariano, de 12 años, y Juan, de 8.