Elecciones
Una persona elige su papeleta en un colegio electoral. Alberto Estévez / EFE

Hoy es el último día para votar por correo en las elecciones generales del 20-N. El sábado lo será para los españoles residentes en el extranjero.

En ambos casos ha habido ampliaciones del plazo establecido decretadas por la Junta Electoral Central, debido a los problemas originados, principalmente, por la reforma de la Ley Electoral de enero y los recursos de varios partidos a la fórmula de recoger avales y al rechazo posterior de candidaturas en algunas circunscripciones, que tuvieron que ser resueltos en el Tribunal Constitucional.  

Todo esto ha provocado un retraso en la confección de las papeletas electorales y, por lo tanto, se han enviado más tarde. Al menos es la explicación que ofrecen tanto Correos como el Ministerio de Trabajo. En el caso del voto emigrante, se han sumado las "dificultades" administrativas y propias de los sistemas de correos locales. En cualquier caso, todos aseguran que el nivel de incidencias es bajo y similar al de anteriores convocatorias.

Toda la documentación repartida

Según datos de Correos, hasta el 10 de noviembre, último día para realizar el trámite, se recibieron 682.000 solicitudes de voto por correo desde España; según datos provisionales del INE, de un total de 1.482.750 españoles residentes en otro país (cifra de las listas de votación) solo 136.380 han solicitado el suyo. De aquellos que se encuentran en el extranjero de forma temporal, se han recibido, en total, 13.226 peticiones.

El grueso de peticiones, por tanto, corresponde a aquellos residentes en España que están viviendo en otra provincia distinta a la suya o que el domingo de las elecciones no pueden acudir a votar en persona. Hasta el día 15 de noviembre, según Correos, el 87% de los envíos de documentación electoral había llegado a su destino, bien con la entrega en mano, bien con la entrega del aviso. Y un total de 420.000 electores ya habían votado.

Quedaba el 13%. Según Correos, estas peticiones de voto se encontraban en alguna de las fases del proceso que incluye dos intentos de entrega por parte de la empresa postal, con carácter certificado y urgente, antes de dejar aviso de recogida en oficina. Pero esta aclaración no evitó que la gente comenzara a protestar y se originara revuelo en Internet, sobre todo en las redes sociales, con el asunto.  Casi a 90.000 personas les faltaba la documentación.

Este jueves, Correos ha actualizado los datos oficiales: ya han votado más de 554.000 electores por correo y toda la documentación necesaria para poder ejercer el derecho al voto por este sistema ya ha sido repartida a los que la pidieron, ha asegurado en una nota. Aquellos que todavía no hayan votado, pueden acudir a los 10.000 puntos de admisión que existen en toda España. En total, 34.296.458 españoles tienen derecho a votar el próximo domingo.

Oficinas saturadas

Aunque a priori estos datos no parecen extremos, la realidad se encuentra en las oficinas de correos y en los casos particulares de algunas personas que no han podido votar o que lo han conseguido después de solucionar unas cuantas dificultades.

Correos asegura que está empleando "todos sus recursos, humanos, técnicos y materiales destinados al proceso electoral", pero las colas y el agobio en las oficinas estos días son evidentes. Muchos electores se han quejado a través de Twitter mientras esperaban su turno para depositar su voto o recoger la documentación y han reflejado también la preocupación de los propios empleados del servicio postal.

El hecho de que muchas personas hayan esperado al último día para solicitar el voto, apurando al máximo los plazos, ha contribuido a la saturación de algunas oficinas en las que, tal y como explican también los testimonios recogidos por 20minutos.es, la falta de manos es apreciable. Sólo en la jornada del miércoles, según Correos, más de 137.000 electores entregaron sus sobres en las oficinas postales.

En el exterior, la tardía remisión de las papeletas ha provocado que, por ejemplo, las embajadas de Roma o Vietnam no tengan disponible ese material. Los residentes en el extranjero pueden votar de dos maneras: por correo o, desde el miércoles, en las urnas dispuestas para ello en embajadas y consulados.

Algunos testimonios

Hemos recopilado casos particulares de electores con problemas a la hora de votar a pesar de haber cumplido todos los trámites:

- Manel (Ibiza). Pidió el voto por correo el día 10, ya que el domingo estará de viaje. El día 16 aún no le había llegado nada, así que llamó a la oficina del censo y le dieron un código de barras que resultó ser erróneo. Con él fue a la central de correos de Ibiza capital, hizo una hora de cola -"un solo empleado en correos para atender todas las recogidas"- y finalmente le comunicaron que tenía que volver a su municipio, Sant Antoni de Portmany, para recoger su documentación. La oficina solo abre por las mañanas, así que este jueves se presentó allí y "nadie sabía nada". Tras llamar, de nuevo, a la oficina del censo, su sobre fue localizado. Ha votado "a las 14.13 del último día, 17 minutos antes de que cerrara la oficina que tenía retenido mi derecho a votar".

- Isabel (Groningen, Países Bajos). Realiza una estancia temporal de investigación en la Universidad de la localidad de Groningen. Para poder solicitar el voto, tuvo que ir al consulado de España en Amsterdam, a dos horas y media en tren. Fue el 6 de octubre: "Se supone que la documentación para votar la mandaban a partir del día 31 de octubre y había que mandarla de vuelta antes del día 16 de noviembre. Pues bien, recibí la documentación el viernes día 11 de noviembre por la tarde". Cuando abrió el sobre -el lunes siguiente, ya que había estado fuera- faltaban las papeletas. En la oficina de su censo electoral en Álava se disculparon diciendo que debía de ser un fallo, pero que ya no podría votar.

- Guillermo (Leeds, Inglaterra). Estudiante Erasmus. Fue al consulado español en Londres el 19 de octubre para pedir el voto como no residente. Le acompañaba "un amigo que está en Swansea, Wales, de Erasmus también". Estuvo allí dos horas: "Había solamente una mujer procesando las peticiones de voto. Hay que aplaudirla, porque se lo tomaba con mucha simpatía". En la web del Ministerio, dice, "se indica que el sobre me debería haber llegado como muy tarde el 8 de noviembre, pero a las dos personas que conozco que han pedido el voto desde aquí les llegó más tarde". Su amigo recibió la documentación el 13 de noviembre; él aún no ha recibido nada.

Aquí puedes ver otros testimonios que nos han seguido llegando de los problemas para poder votar por correo.