Posible mayoría absoluta del PP, la llegada de Amaiur al Congreso y otras incógnitas del 20-N

  • Mariano Rajoy pretende hacer llegar el mensaje de que puede volver a conseguir para la economía española lo que logró Aznar.
  • De confirmarse los malos resultados que las encuestas otorgan al PSOE, el partido entraría en un escenario similar al del año 2000.
  • La decisión de ETA de cesar definitivamente su actividad terrorista podría ser otra de las claves en estos comicios.

Las elecciones del 20 de noviembre servirán para que un nuevo gobierno tome las riendas de un país todavía inmerso en la crisis económica, asunto que amenaza con estar omnipresente en una campaña en la que el PP parte, según las encuestas, con la mayor ventaja de los últimos años.

Estos son algunos de los interrogantes que preceden a una cita electoral a la que los principales candidatos atribuyen una importancia histórica:

¿Se acerca la cuarta mayoría absoluta de la democracia?

La mayoría de las encuestas vaticinan que el PP superará los 176 diputados necesarios para contar con la mayoría absoluta en el Congreso.

Sería la cuarta en democracia (el PSOE de Felipe González la consiguió en 1982 y 1986) y la segunda de los populares tras la lograda por José María Aznar en el año 2000. En aquella ocasión el PP se hizo con 183 diputados, cifra que, según los sondeos, podría incluso superar ahora.

¿Qué se juega el PP en estas elecciones?

"A la tercera va la vencida". Con todas las encuestas a favor, el PP aspira a volver al Palacio de la Moncloa y obtener una mayoría suficiente para gobernar sin necesidad de pactos.

Tras ser derrotado dos veces en las urnas por José Luis Rodríguez Zapatero y sufrir para afianzar su liderazgo en el partido, Mariano Rajoy se juega el 20-N su futuro político, aunque en esta ocasión parte como claro favorito. Si supera el reto de las urnas, tendrá ante sí otro no menos difícil: dejar atrás la crisis.

Rajoy se sitúa ante él advirtiendo de la herencia que dejará el PSOE, que asegura que es la peor de toda la democracia, y prometiendo medidas para crear empleo.

El PP quiere que cale un mensaje: si el Gobierno de Aznar logró que España cumpliese los criterios para formar parte del euro, el de Rajoy tendrá sus recetas para que España recupere su papel de liderazgo.

¿Hay vida para el PSOE tras el 20N?

Tras décadas en la vida política, Alfredo Pérez Rubalcaba se estrena como candidato a La Moncloa y es consciente de que los resultados determinarán tanto su futuro personal como el del PSOE.

Rubalcaba aspira a ganar con una campaña didáctica y un giro a la izquierda en sus propuestas, presentando a su partido como garante del Estado del bienestar frente a los recortes que ya han empezado a aplicar las comunidades autónomas gobernadas por el PP desde mayo.

Con sondeos que apuntan a que los socialistas podrían quedar por debajo incluso de los 125 escaños que obtuvo en 2000 Joaquín Almunia, han comenzado a escucharse voces a favor de celebrar de forma inmediata el 38 congreso federal del PSOE.

Si logra "salvar los muebles", Rubalcaba podría aspirar a la secretaría general del partido, pero una debacle electoral abriría paso a un proceso ante el que no se vislumbra un nombre con todas las de ganar.

¿Carme Chacón? ¿Patxi López? ¿Alguien inesperado como fue Zapatero en su día? Cualquiera de ellos se tendría que armar de autoridad para una larga y difícil travesía del desierto, y sin apenas poder autonómico.

Muy molesto con el PP por la que considera ausencia total de colaboración para hacer frente a la crisis, el PSOE tendría que decidir si responder con la misma moneda o arrimar el hombro.

¿Qué aspiraciones tienen el resto de partidos de ámbito nacional?

Izquierda Unida, de la mano de Cayo Lara, aspira a recoger los votos de los desencantados con el PSOE y lograr grupo parlamentario propio (al menos cinco diputados) después de que en esta legislatura su única voz en el hemiciclo haya sido la de Gaspar Llamazares. Muy lejos de los 21 escaños que llegó a conseguir en 1996.

UPyDtambién confía en conseguir grupo parlamentario después de la irrupción de Rosa Díez en el Congreso en 2008, aunque las encuestas más optimistas les auguran tres escaños.

La formación ecologista Equo, de nuevo cuño, es igual de ambiciosa y, aunque las encuestas enfrían su optimismo, muchos vaticinan su entrada en el Parlamento.

¿Amaiur en el Congreso?

La izquierda abertzale no participa en unas elecciones generales desde 1996. El éxito de Bildu en las elecciones locales y forales vascas y navarras augura un estreno victorioso de la coalición formada por la izquierda abertzale, EA, Alternatiba y Aralar.

La incógnita es hasta qué punto la decisión de ETA de acabar con la actividad terrorista favorecerá a las candidatos de Amaiur y cuántos votos arañarán a los partidos nacionalistas vascos en Euskadi y Navarra para entrar en el Parlamento.

¿Qué peso tendrán los partidos nacionalistas en el nuevo Parlamento?

CiU comprobará en estas elecciones si mantiene el importante respaldo que obtuvo el año pasado en Cataluña y que le permitió volver a la Generalitat. La mayoría de las encuestas vaticinan que mejorará los diez escaños obtenidos en 2008.

No son optimistas sin embargo los sondeos para ERC, que se hundió en las últimas autonómicas y que podría quedar con un solo representante en el Congreso. Ha avanzado su disposición a formar grupo parlamentario con Amaiur para defender el derecho de Cataluña y el País Vasco a decidir su futuro.

El PNV tampoco tiene ante sí un escenario fácil para mantener sus seis diputados. Después de tres elecciones generales sin competir con la izquierda abertzale, muchos sondeos auguran que alguno de sus escaños pasará a Amaiur.

Nafarroa Bai, que consiguió un diputado por Navarra en los últimos comicios generales, desaparece al haberse integrado EA y Aralar en Amaiur. El resto de miembros de la coalición se presenta con el nombre de Geroa Bai. Los navarros abertzales decidirán si su escaño de 2008 acaba o no en manos de Amaiur.

¿Ayudarán las elecciones a que España salga definitivamente de la crisis?

Un cambio en el Gobierno, como vaticinan todas las encuestas, podría, según algunos analistas, elevar el ánimo de la economía y reforzar la confianza en España.

Sin embargo, cuando la mayoría de las instituciones internacionales no vislumbra todavía la salida de la crisis, hay también quien vaticina que las dificultades económicas lastrarán el primer gobierno de Rajoy como han acabado con el último de Zapatero.

Curiosamente, ninguno de los dos principales partidos ha desvelado quién se ocupará del Ministerio de Economía, clave en el diseño de la política de austeridad que le espera a España.

En 2008, Pedro Solbes tuvo enfrente al expresidente de Endesa Manuel Pizarro, fichado por Rajoy como número dos por Madrid y destinado a Economía si el PP hubiera ganado esas elecciones. Incluso hubo un debate televisado entre ellos.

¿Influiría en estos comicios la decisión de ETA de cesar definitivamente con su actividad terrorista?

ETA ha irrumpido en muchas campañas electorales con atentados y el 20N, por primera vez en la historia de la democracia, los ciudadanos acudirán a votar en un escenario sin terrorismo.

La mayoría de los expertos dan por hecho que Amaiur obtendrá réditos electorales del anuncio de ETA, que ha optado por la vía política defendida por la izquierda abertzale.

El interrogante es si el comunicado movilizará a los votantes socialistas en reconocimiento al trabajo realizado por el Gobierno de Zapatero y la labor de Alfredo Pérez Rubalcaba como titular de Interior.

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