El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, calificó este sábado de la "peor tragedia desde la Segunda Guerra Mundial" al doble atentado perpetrado este viernes en Oslo y en la vecina isla de Utøya, que causó al menos 76 muertos.

Fue un ataque al paraíso de mi juventud, convertido ahora en un infierno Stoltenberg hizo esta declaración esta mañana en una rueda de prensa televisada, visiblemente conmocionado,  tras situar la Policía en 68 el número de fallecidos en la isla, donde centenares de jóvenes participaban en un campamento de las juventudes socialdemócratas, el partido del primer ministro.

"Fue un ataque al paraíso de mi juventud, convertido ahora en un infierno", añadió el político, quien antes del atentado tenía previsto acudir a la isla, lugar que había visitado en sus años jóvenes para participar en campamentos juveniles y donde le esperaban ahora correligionarios y amigos.

El ataque en la isla ocurrió sobre las 17.30 hora peninsular española, unas dos horas después del atentado con coche bomba en el complejo gubernamental de Oslo, con al menos 8 personas muertas y decenas de heridos.

El objetivo: "jóvenes políticamente activos"

El sospechoso tenía "opiniones hostiles al islam" El ministro de Justicia, Knut Storberget, en la comparecencia junto a Stoltenberg, confirmó por su parte las informaciones anteriormente difundidas por la Policía, según las cuales el presunto autor de la matanza, detenido después de su acción en la isla, es un noruego de 32 años con contactos con la ultraderecha.

Según la Policía, el sospechoso tenía "opiniones hostiles al Islam", como reveló un registro efectuado en su casa, donde la policía encontró varios mensajes colgados en Internet con contenidos ultraderechistas y antimusulmanes.

La Policía pensó en un primer momento que el detenido actuó en solitario, aunque ahora baraja la posibilidad de que contara con un cómplice.  Testigos relataron a la radio pública NRK que el agresor entró en el campamento juvenil socialdemócrata con uniforme de la policía y se identificó como tal para acceder al recinto. Según un guarda del campamento, el agresor explicó que iba a revisar la seguridad y, por lo que apreció, llevaba dos armas.

Un detenido con un cuchillo en la isla de Utøya

Espero que podamos mantener Noruega como es, abierta y democrática El primer ministro visitó a media mañana del sábado a los familiares de las víctimas alojados en un hotel de la isla de Utøya. La Policía detenía entonces a una segunda persona que portaba un cuchillo y estaba apostado a la entrada del citado hotel.

A su salida, Stoltenberg no ha querido especular sobre si el objetivo del atentado era su partido, pero sí ha dicho que "han querido atentar contra jóvenes políticamente activos", en referencia a la matanza de los 68 personas del campamento de las juventudes de su propio partido.

El primer ministro confió en que el doble atentado no afecte al carácter abierto y democrático del país nórdico. "Espero que podamos mantener Noruega como es, abierta y democrática", aseguró Stoltenberg al ser preguntado sobre las consecuencias que la tragedia podría tener en la población.

"Noruega es un país donde los políticos tienen una relación cercana con la gente, donde los jóvenes son políticamente activos sin tener miedo. Voy a hacer todo lo que pueda para mantener esto así", agregó.