Íker Jiménez
El periodista y presentador Íker Jiménez. ARCHIVO

Expertos, estudiosos y científicos abordan en un especial de Cuarto Milenio las diversas teorías que circulan sobre el fin del mundo. Su presentador, Íker Jiménez habla del miedo y de la pasión por "lo extraño".

¿Cree que el 21 de junio de 2012 se acabará el mundo como auguran algunos?
Creo que esa idea de catástrofe que hemos imaginado queda muy lejos. El fin del mundo lo veo en mucha gente cada día: falta de entusiasmo, de pasión, ganas de hacer las cosas.

Y si se acaba, ¿dónde querría estar?
Me gustaría tener un ovni y salir de la órbita terrestre. Pero espero que eso no pase.

Después de ver a tanto profeta con cosas que no se han cumplido, ¿no se vuelve un poco escéptico?
La creencia en lo sobrenatural yo la tengo muy clara, es una fe muy personal y la vivo bastante. Hay cosas que no se pueden probar ni medir y que rigen nuestra vida a veces con una importancia mayor que lo tangible.

Soy el tío más imitado de España ¿Qué sintió al entrevistar al exorcista oficial del Vaticano?
Fue increíble. Recuerdo que nos trajo algunos documentos de mujeres jóvenes que daban mucho miedo. No creas, el tema del diablo no me hace mucha gracia.

¿Qué le asusta?
Muchas cosas. Yo al miedo lo tengo como un compañero inseparable. He vivido situaciones en diferentes partes del mundo muy complicadas, como cuando me apuntó un tío con un kalashnikov en la cabeza.

¿Cómo es que no le han salido competidores?
Sí que ha habido, pero no han cuajado. La tele es muy difícil y la competencia es cada vez mayor. Eso es lo milagroso de nuestro programa, porque no hemos tenido tampoco el viento a nuestro favor.

Con tantos programas cancelados, ¿se va tranquilo a la cama?
Sí, porque a mí me da igual. Aunque no tuviera tele o radio seguiría intentando cultivarme y haría lo que he hecho durante toda mi vida. Claro que me gustaría seguir en televisión, por el equipo humano del programa y por el placer que me da hacerla. Pero no vivo con la presión de que la televisión es mi vida.

¿Cómo le sientan las imitaciones que hacen de usted?
Soy el tío más imitado de España (risas). José Mota me parece un crack. Tampoco llevo mal las críticas.

¿Le molesta que le consideren un friqui?
Si friqui es el que se interesa por lo extraño y va a contracorriente, pues a mucha honra, por qué no. La gente usa esas palabras sin saber lo que significan.