La Ley Antitabaco funciona: los españoles fuman mucho menos

  • La venta de cajetillas cae un 25% en los tres primeros meses del año.
  • Los bares y restaurantes registran pérdidas del 3,6%.
  • El Gobierno ha recaudado 150 millones menos en impuestos que en 2010.
Un cigarro encendido dentro de un bar.
Un cigarro encendido dentro de un bar.
J.E. / EFE

La Ley Antitabaco, que desde el pasado 2 de enero prohíbe fumar en todos los espacios públicos cerrados sin excepción y en algunos al aire libre, parece haber cumplido con su principal objetivo: reducir el consumo de tabaco. Y es que, según los últimos datos de la Asociación Empresarial del Tabaco (AET), la venta de cajetillas en España ha experimentado un bajón de casi un 25% en solo tres meses.

Para hacernos una idea, los fumadores han dejado de comprar cinco cigarrillos por cada cajetilla. Se trata de una bajada muy superior a la experimentada en años anteriores, ya en 2010 el recorte fue del 9,2%. Supone una media de unos dos millones de cigarrillos menos al día, aunque todavía se venden más de siete millones diarios. Por contra, el tabaco de liar sube un 47%. Un dato que no es significativo para decir que crece el consumo, ya que este producto solo lo compra el 5% de los fumadores, frente al 94,5% que fuma cajetillas. La reducción también tendrá sus consecuencias en las arcas del Estado. En los primeros tres meses del año, el Gobierno ha recaudado 150 millones menos en impuestos que en 2010 (-8,63%).

Pierden, pero poco

El veto al tabaco cayó como un jarro de agua fría entre los fumadores y, especialmente, entre los hosteleros. Este gremio luchó hasta el último momento para que el Gobierno paralizara la prohibición o, por lo menos, la suavizara. Aseguraban que unos 70.000 locales se verían obligados a cerrar sus puertas y que se perderían 200.000 puestos de trabajo si prohibían fumar. Le supondrían al sector unas pérdidas del 30%.

Pero ¿qué ha pasado realmente en este sector? Con los datos oficiales en la mano, el vaticinio de los hosteleros parece no haberse cumplido o, por lo menos, no ha sido tan dramático. Según la cifras del INE –sobre el volumen de negocio registrado en bares, restaurantes y discotecas durante los tres primeros meses del año– las ventas cayeron un 3,6% respecto al mismo periodo del año anterior. En cuanto al personal, solo se redujo un 1,2%, según los datos de afiliación de la Seguridad Social.

Y ¿qué dicen los fumadores? El 50% reconoce que no sería bueno que se permitiera volver a fumar en los bares, según una encuesta de la Sociedad Española de Medicina de Familia. Además, el 36% asegura que ha intentado dejarlo con la nueva ley. Un porcentaje muy superior al de años anteriores.

El martes se celebra el Día Mundial sin Tabaco. Dos días más tarde, se cumplirán cinco meses desde la entrada en vigor de la Ley Antitabaco. La polémica continúa en la calle.

Adiós al tabaco sin fotos horribles

Este jueves concluyó el plazo que el Gobierno concedió a las tabacaleras para que acabaran con el stock de las antiguas cajetillas de tabaco. A partir de ahora, todas los paquetes que distribuyan tendrán que llevar alguna de las 14 imágenes horribles sobre los efectos nocivos del tabaco seleccionadas por Sanidad. Además, se mantendrán las viñetas con las frases de: 'Fumar mata', 'Fumar perjudica gravemente la salud'... Eso sí, los antiguos paquetes sin foto aún se seguirán viendo. Los estancos y las máquinas de tabaco pueden continuar dispensando las antiguas cajetillas hasta que acaben sus existencias.

A FAVOR: Iván - Camarero, 33 años.

"El bajón solo se notó  el primer mes"

Explica que la terraza fue la salvación. Tiene 33 años y trabaja en el bar de su madre en la plaza 2 de Mayo de Madrid. Admite que la Ley Antitabaco creó incertidumbre en el sector, pero "gracias a Dios el bajón solo se notó el primer mes", confiesa. Eso sí, es consciente de que otros bares los pasaron peor: "La terraza fue nuestra salvación".

EN CONTRA: Tomás - Camarero.

"La gente llega, come y se va pitando a fumar"

Después de más de 30 años en el gremio,  Tomás Hernández no entiende cómo el Gobierno ha podido aprobar una ley así en plena crisis. "Los clientes llegan, comen y se van pitando a fumar. Se ha perdido la copa del cigarrito. Además, han surgido otros problemas como el ruido en las puertas y la suciedad", explica.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento