Javier Cámara y Gonzalo de Castro
Los actores Javier Cámara (d) y Gonzalo de Castro (i) durante el photocall de la presentación de la película '¿Para qué sirve un oso?' EFE

El decimocuarto Festival de Cine Español de Málaga abre sus puertas con la presentación del primero de los once largometrajes en competición, ¿Para qué sirve un oso?, de Tom Fernández, una comedia que pretende ante todo entretener, aunque también invita a reflexionar sobre la conservación del planeta.

Guillermo (Javier Cámara) es un biólogo que, después de años de investigación en la Antártida, tira la toalla y regresa a Asturias, donde su hermano Alejandro (Gonzalo de Castro), un zoólogo que vive en el bosque, insiste en encontrar un oso que salve ese entorno natural de su urbanización. Ambos actores tienen en su haber una larga lista de gags y esceas cómicas codo con codo en la serie de TV Siete vidas.

"Es una película al viejo estilo, entendido esto como un espectáculo visual, entretenido y para todos los públicos, que se puede ver con los padres, con los hermanos, con la novia o con los hijos", afirmó en rueda de prensa Fernández, que debutó en la dirección de largometrajes con La torre de Suso. La historia surgió de su "preocupación" por el "momento complicado que vive el planeta", aunque sin intención "de hacer un panfleto o un documental sobre el cambio climático", sino sólo de dar un "punto de vista más divertido o socarrón sobre el tema".

"La etiqueta de ecologista debe ser superada, sólo hay que tener sentido común y dos dedos de frente. Ser ecologista no es como ser de una secta o llevar una pegatina o una chapa, ecologismo es ciudadanía", añadió el director, que llegará a las carteleras con su segunda película el próximo 1 de abril. Para Javier Cámara, trabajar en este proyecto supuso "un reencuentro con un montón de amigos", y se decidió a participar por "incentivos" como el hecho de tener en el reparto a Emma Suárez, Geraldine Chaplin o su hija Oona Chaplin.

Del rodaje, destaca la experiencia de rodar "en un glaciar espectacular en Islandia, en el que tanta belleza sobrecogía", o sus escenas con un oso, del que le sorprendió que "no le gustara la miel", y es que, a su juicio, había perdido su "instinto animal". Cámara destaca la relevancia del Festival de Málaga, que "es importantísimo para el cine, y muy necesario para el cine español", al suponer "el pistoletazo de salida de los festivales del año", después de que los Goya hayan premiado las películas del año anterior.

Por su parte, Gonzalo de Castro, que se encontró con un guión "inteligente, brillante y bien pulido", ha descubierto con este trabajo "otra Asturias y otro paisaje" y considera que la comedia contiene "un aviso de que éste es el planeta que tenemos y hay que preservarlo, cada uno con su grano de arena".