Los pies de una bebé recién nacida.
Los pies de una bebé recién nacida. ARCHIVO

Blue es un nombre unisex. Esto es lo que apelan Luca y Vittoria, los padres de una niña de año y medio a la que están apunto de cambiarle el nombre por decisión de un juez. A la espera de que la orden se produzca, el próximo jueves, los progenitores de la menor tratan por todos los medios que esto no se produzca. "Si no presentamos una alternativa el jueves, el juez decidirá por nosotros el nombre de nuestra hija", lamenta la pareja.

Esta historia la ha dado a conocer el diario italiano Il Giorno, que recogió la carta de invitación de la fiscalía sostenía que "teniendo en cuenta que el nombre está ligado la palabra inglesa de azul, o del color azul, y no puede atribuir inequívocamente a una persona de sexo femenino, por tanto, el certificado de nacimiento debe ser rectificado, colocando otro nombre femenino que puede ser indicado por los padres durante el juicio". Y es que el artículo 35 del Decreto Presidencial de Italia 396/2000 asegura que "el nombre que se le debe imponer al niño debe corresponder al sexo".

Sin embargo, Luca, el padre de la menor, rebate esta posición judicial con datos ya que "en el extranjero es un nombre que ya está muy extendido". En Italia, cada año, según el Instituto Nacional de Estadísitica (ISTAT), alrededor de siete niñas se registran con el nombre Blue: "Hubo cinco niñas registradas con este nombre en 2015 y 2007. También hay algunos niños, pero son menos de cinco por año".

"Cuando nos presentamos en el registro nos habían advertido de que podría haber un riesgo, pero no esperábamos cambiar el nombre un año y medio más tarde de ponérselo, cuando nuestra hija ya sabe que se llama Blue y está inscrita así en todas partes", explica Luca. "El azul es el color del infinito. Blue significa bella, luminosa, única...", matiza Vittoria.

Y puede que esta pareja tengan suerte. Porque también este martes el fiscal de Milán ha renunciado a pedir la corrección del nombre Blue dado por los padres a un niño de casi 5 meses, tal y como confirmó el Tribunal Civil de Milán.