"¿Te has perdido? Me dice el tío con sus santos huevazos", el corto que denuncia las condiciones de los repartidores a domicilio
Un fragmento del corto de Pau Rodilla. YOUTUBE

‘¡Hola, buenas noches!’ pero un buenas noches irónico, unas noches que tienen de todo menos que sean buenas. Así saludan los repartidores a domicilio y así se titula el corto de Pau Rodilla que plasma las infrahumanas condiciones laborales que sufren estos trabajadores. En él, uno de estos riders –así es como les hacen llamarse- conduce su bicicleta por las calles de Valencia mientras un speech en off reflexiona sobre el consumismo moderno.

"Has tardado mucho, ¿qué pasa, que te has perdido? Me dice el tío con sus santos huevazos y su pijama de Batman”, afirma en su conciencia el protagonista mientras hace ver esa comodidad egoísta e irreverente que tiene uno mismo desde casa. "Anda que habrás sufrido mucho sentado en tu sofá mientras yo me hacía el kilómetro que separa la pizzería de tu puta casa”, continúa con el monólogo realmente molesto.

“Si no fuera porque necesito los 400 euros de mierda que cobro al mes...", plasmando la necesidad económica inmediata que sufren algunas personas mientras se plantea terminar con su trabajo, como dice en el cortometraje, dejando así de ser “un esclavo posmodernista”.

Una retahíla de duras afirmaciones conforman el discurso que se muestra en este verídico cortometraje. "¿En qué momento se nos ha ido tanto la puta cabeza que somos capaces de pedir un bocata a domicilio del bar de abajo?", cuestionando esa comodidad y vaguería innecesaria que nos han creado y sentenciando con otra pregunta “¿de verdad es una mejora tener un ejército de esbirros deambulando por la ciudad satisfaciendo los impulsivos deseos de esta sociedad enferma?". Es decir, lo quiero todo, lo quiero ya y además, quiero que me lo haga otro.

Denuncia la alarmante cuestión de que haya repartidores que te hagan cualquier tarea que no quieras hacer… “No sé lo que será lo siguiente, ¿que nos limpien el culo a domicilio? ¿pedir un cubata por Amazon?”, cuenta ácidamente el protagonista mientras intenta afrontar esta irracional realidad.

"Han creado una indisutria del falso tiempo libre"

Lo que se relata no tiene ni el más mínimo desperdicio, define el nuevo lujo del mileurista como el poder que tiene un trabajador para que otro, que cobra aún menos que este, haga el trabajo que no le apetece hacer.

“Nosotros vendemos nuestro tiempo a cambio de dinero, dinero con el cual pagamos a otros para que hagan las cosas que no nos da tiempo a hacer porque estamos trabajando tratando de ganar más dinero”, desglosando así el sistema en el que nos vemos envueltos. “Primero nos robaron el tiempo y ahora, han creado con él una industria del falso tiempo libre que creemos recuperar cuando hacemos la compra por Amazon, nos barre la casa un robot con nombre de género musical cubano o pedimos cualquier mierda con una aplicación de reparto”, desbaratando con humor las artimañas con las que intentan hacer creer que eres dueño y señor de tu vida.

El vídeo concluye con una afirmación triste pero cierta y de la que todos somos partícipes… “somos esclavos de día pero señores feudales de noche", mientras coge el pedido a domicilio que le ha traído otro repartidor.