Escape Room
Los 'escape rooms', una forma de ocio diferente. PIXABAY

Las salas de escape son un juego en el que un grupo de personas se encierran en una habitación para enfrentarse a diferentes rompecabezas y conseguir salir de la sala antes de que se acabe el tiempo.

Aunque de primeras puede parecer simple, esta forma de ocio ha sido todo un fenómeno. En España ya están funcionando más de 300 empresas que ofrecen al rededor de 500 juegos. Algunos de los más curiosos son Parapark, el primero que abrió en la capital; Escape Room Madrid, donde puedes convertirte en Sherlock Holmes o en un arqueólogo atrapado en una pirámide egipcia; Enigma Exprés, donde tendrás que parar una bomba; Fox in a Box, en la que tendrás que salvar a la humanidad de un apocalipsis zombie u Horror Box, para los fanáticos de la saga de películas Saw.

Según cuenta la web Lifehaker, el youtuber Mark Rober se puso en contacto con el diseñador del Campeonato Mundial Red Bull de escape rooms, Scott Nicholson para hablar sobre algunos consejos prácticos para descifrar los rompecabezas y salir de estas salas de escape. Entre ellos, Mark cuenta cómo evitar pistas falsas, cómo organizar las pistas con las que te topas y qué lugares de estas habitaciones debes siempre revisar.

La sencillez

Los escape rooms están hechos para que una persona promedia pueda ser capaz de salir. Sin embargo, cuando un grupo de amigos intenta enfrentarse a una de estas salas, a veces empieza a pensar en mil formas enrevesadas de salir cuando la respuesta suele ser más sencilla. Normalmente los enigmas y acertijos tienen una resolución breve y simple, no hay que darle más vueltas de las necesarias.

Saber buscar

Los primeros minutos de un escape room consisten en conocer el espacio y encontrar pistas a las que después hay que darles sentido. Una buena forma de saberlo todo sobre la habitación en la que se está encerrado es dividirse por zonas y buscar por todas partes: debajo de mesas, sillas y alfombras, en el interior de los libros, en los bolsillos de la ropa, detrás de puertas, en el interior de cajones, armarios y baúles...

Para no perder tiempo, aunque normalmente te lo dicen antes de entrar, no debes buscar pistas en enchufes o tomas de internet u otros lugares que pertenecen a la propia habitación, como la etiqueta de fabricación de una silla o la marca de un ordenador.

Sin pausa, pero sin prisa

La tendencia que se tiene al entrar en una sala de escape es la de no parar en ningún momento, la presión de tener un tiempo limitado para salir provoca una prisa que a veces actúa de barrera a la hora de resolver los rompecabezas o ver las pistas. Merece la pena pararse unos minutos a pensar, quedarse quieto e intentar ver las cosas con calma para dar con la solución.

Roles

No todos los miembros del grupo son capaces de ver todas las pistas o de resolver todos los puzzles. Cada uno tiene sus propias habilidades y hay que saber aprovecharlas. Quizás a uno se le dan bien los números, puede ser la persona perfecta para resolver enigmas que tengan relación con operaciones matemáticas; otro puede que vea rápidamente pautas, puede ser el indicado para encontrar palabras en una sopa de letras, por ejemplo. Cada uno tiene que sopesar antes de entrar cuáles son sus puntos fuertes y débiles, porque, igual que se te puede dar bien algo, puede que pierdas los nervios con facilidad o te agobies si te bloqueas. Por eso el trabajo debe ser en equipo.

Candados y códigos

Para escapar de una de estas salas, aunque no se requieren conocimientos especiales sí es necesario estar familiarizado con ciertos objetos, como por ejemplo, los candados. Concer los tipos de candados que hay y su funcionamiento ayuda a ser más rápido. Por ejemplo, si te encuentras con un candado con cuatro números debes saber cómo cambiar la combinación.

También debes saber cómo funcionan algunos códigos, como el morse o el braile, ya que puede que algunas pistas o combinaciones de candados dependan de ello. Quizás sea una luz que parpadea o una serie de sonidos lo que te den la clave.

Pistas y pautas

A la hora de encontrar pistas, ayuda la organización. Si por ejemplo tienes varios candados de colores, vasos con números o cualquier grupo de objetos que aparentemente tienen relación, colocarlos juntos facilita a tener una visión más clara de lo que se tiene y lo que falta y a descifrar pautas. A veces para esto solo hace falta contar el número de lados u ordenar por tamaños lo que tengamos frente a nosotros.

Los textos son un lugar donde normalmente se encuentran pistas. En estos casos ayuda fijarse en las palabras destacadas en negrita, las que empiezan en mayúscula, la primera de cada línea... Cualquier coincidencia que exista entre los diferenes vocablos del escrito que puedan formar una frase o darnos alguna idea de por dónde continuar.

Trabajo en equipo

Todos estos consejos sólo funcionan si se llevan a cabo en equipo. Pala lograr salir victorioso de un escape room es fundamental tener en cuenta a las personas que te acompañan, da igual si son amigos, familiares o compañeros de trabajo, debéis escucharos entre vosotros y trabajar en equipo para encontrar todas las pistas, resolver todos los enigmas y escapar de la habitación antes de que se acabe el tiempo.

El diseño de una sala de escape

Los escape rooms, aunque están diseñados por diferentes creadores, tienden a seguir algunas pautas y reglas. Conocer estos principios te ahorará tiempo en casi todas las habitaciones a las que te enfrentes.

Un ejemplo de pauta que siguen prácticamente todos los escape rooms es la teoría de 'un bloqueo, un uso': cada pista y cada objeto tiene un único uso, una vez lo has encontrado puedes ignorarlo ya que no servirá para continuar con tu camino hacia la salida.

En la mayoría de las habitaciones no deberás desmontar objetos como lámparas o pasar una a una las páginas de un libro, siempre hay que tener en cuentra que se tiene que poder salir en una hora, no puede haber nada que sea largo y tedioso.

Para la gran mayoría de los escape rooms estos consejos servirán para superar todas las pruebas que se interpongan en el camino hacia la salida e incluso para batir récords de tiempo. Ahora solo queda intentarlo.