Existen infinidad de tipos de abrazos. Por ejemplo, todos conocemos 'El Abrazo de Oso' como aquel que quita la respiración por culpa de la presión ejercida en el tórax ante el estrangulamiento de los brazos. Los abrazos de oso además son muy típicos de abuela. Un abrazo más amistoso es el llamado 'De sándwich' que no es ni más ni menos el que dos personas ejercen sobre una tercera que se encuentra en medio. No debemos dejar de lado el abrazo con palmadita en la espalda que en la mayoría de los casos sirve de consolación a la persona a la que se le otorga. Podríamos hablar de infinidad de tipos abrazos pero hay uno diferente del resto de los demás y que resulta muy placentero.

El abrazo de Cleopatra

El 'Abrazo de Cleopatra' es propiedad exclusiva de las mujeres ya que sólo ellas son capaces de ejercer presión con los músculos del interior de la vagina alrededor del pene del hombre. Como todo tipo de ejercicio requiere un entrenamiento previo que se puede realizar de varias formas. Las bolas chinas por ejemplo ayudan a fortalecer los músculos de la vagina. Un buen método a seguir sería el de realizar los ejercicios mientras la mujer disfruta de una ducha. En este momento tan íntimo las bolas chinas se introducen en el interior de la vagina mientras se presiona durante varios segundos el juguete sexual (como si te aguantases el pipí). Lo ideal es realizar series de varias repeticiones e ir subiendo poco a poco el peso de las bolas a medida que aumenta el control del movimiento de tal forma que las esferas no salgan por si solas del interior del cuerpo de la mujer.

La musculatura pubococcigea también se puede ejercitar gracias a los ejercicios de Kegel que son muy efectivos para controlar las escapadas de flujo o la caída del suelo pélvico en mujeres que han sido madres o tras haber sufrido una operación. La técnica es fácil. Se realiza contrayendo dicha musculatura vaginal y como en el caso anterior se complementa con series y repeticiones que irán aumentando a medida que se alcancen los logros predeterminados.

El abrazo de Cleopatra es muy placentero para el hombre pues consigue aumentar la presión sobre el pene permitiendo que la fricción sea mayor al igual que el goce sexual. Vamos, ellos se sienten súper satisfechos de ser complacidos con este abrazo.

Un poco de historia

Pero… ¿Qué tiene que ver Cleopatra con esta práctica sexual? El mito erótico de Cleopatra ha pasado de boca en boca, de expresión artística en expresión artística, en la literatura y la moda durante toda la historia. No en vano, la extrema belleza de esta mujer y la mente fría que le caracterizaba le han catapultado como el referente sexual del hombre. 'La Faraona' cautivó a los varones más poderosos de su época. Puede ser que el control de esta práctica sexual sobre el hombre haga crecer el poder de la mujer en la cama. Lo más seguro es que Cleopatra jamás diera un abrazo de esta índole pero lo que está claro es que su sensualidad ha pasado a la historia también como una manera de hacer que todas las mujeres se conviertan en unas diosas entre las sábanas haciendo las delicias de cualquier faraón egipcio.