Sebastian Vettel
Sebastian Vettel, durante el GP de Canadá de Fórmula 1. EFE

Sebastian Vettel saldrá al frente de la parrilla del GP de Canadá de Fórmula 1, después de marcar un memorable 1:10.240 que no sólo es la vuelta más rápida jamás dada en el trazado de Montreal sino que además supone el fin de una larga sequía. Esta pole, que es la 56 de su carrera deportiva, ha tardado en llegar la friolera de 17 Grandes Premios para el de Ferrari. Hay que remontarse, precisamente, al GP de Alemania de 2018 para encontrar la última del tetracampeón.

Vettel superó en dos décimas a un Lewis Hamilton que no tuvo su sábado. A diferencia de otros circuitos, esta vez sí se ha cumplido la amenaza latente de que el Ferrari iba mejor que el Mercedes, lo que quedó claramente demostrado en la Q3 de la clasificación en Montreal. El susto que se dio Valtteri Bottas, que no llegó a mandarle contra el muro como a Kevin Magnussen, dio muestra de la presión a la que estaban sometidos los hombres del equipo alemán.

Hamilton arrancó la Q3 con la pole y parecía que la iba a sostener, pero un mal tercer sector (el punto fuerte de Vettel) le hizo ceder dos décimas para acabar segundo. Partirá delante de Charles Leclerc, mientras que Bottas saldrá 5º, detrás de un sorprendente Daniel Ricciardo y de Pierre Gasly.

Carlos Sainz cumplió con el objetivo de llegar a la Q3 y, pese a una investigación por estorbar a Alex Albon, cumplió con el 9º crono de la sesión, con lo que llegar a los puntos sigue siendo su objetivo para este domingo.