Serena Williams
La tenista estadounidense celebra su victoria en semifinales del US Open 2014 ante la rusa Ekaterina Makarova. EFE

La tenista número uno del mundo Serena Williams defenderá el título del US Open, último 'grande' de la temporada que ha conquistado en las dos últimas ediciones y otras tres más, después de superar este viernes las semifinales ante la rusa Ekaterina Makarova, un billete para la gran final de Flushing Meadows que le medirá con la danesa Caroline Wozniacki.

La estadounidense está a un paso de conquistar su 18º 'Grand Slam' y el que sería el sexto título de este año. La menor de las Williams no encuentra fin a su leyenda y sigue con ganas de agrandar un palmarés que no encuentra rival actualmente en la WTA. Con su victoria en Cincinnati hace tres semanas y las semifinales antes en Montreal --donde se vio sorprendida por su hermana Venus-- la número uno llegó lanzada.

En semifinales, como en el resto del torneo, la norteamericana mostró su superioridad sobre una Makarova que solo en el segundo set ofreció algo de resistencia, aunque ya tenía casi todo perdido. El primero fue testimonial, y en menos de media hora (6-1), la tenista local ya mandaba en el partido. Makarova comenzó perdiendo su saque por partida doble en el segundo set y su intento de recuperarse se quedó en un mero cosquilleo para una tenista de otra liga.

La tenista danesa Caroline Wozniacki, décima favorita, alcanzó por segunda vez la final del Abierto de Estados Unidos, al vencer por 7-6 (1), 4-3 y retirada a la china Shuai Peng, número 40 del mundo. Peng, la gran sorpresa y revelación del torneo, tuvo que abandonar al sentir fuertes dolores en el hombro derecho. La tenista china, de 28 años, que recibió tratamiento médico en la enfermería durante más de 20 minutos, volvió a salir al campo y no pudo concluir el octavo juego en el que tuvo dos pelotas de "break".

Seguiré sin presión de cara al partido de la final

Peng, después de una devolución con golpe de derecha, se agarró de nuevo el hombro y poco a poco se dejó caer al suelo para ser asistida de nuevo por la fisioterapeuta del torneo y al final tener que subirla en una silla de ruedas y sacarla del campo ante la ovación que recibió del público.

El partido, que duró dos horas y cuatro minutos, dejó a Wozniacki con 75 puntos ganados por 65 de Peng, en lo que fue el séptimo enfrentamiento entres ambas con ventaja de 6-1 para la tenista danesa que ha ganado los últimos seis duelos. Wozniacki, superó en todas las facetas del juego a Peng, menos en las 10 dobles faltas que cometió por tres de su rival, y en las subidas a la red que la tenista china ganó 12 puntos de 15 oportunidades por 11 de 15 de la danesa.

La llegada a la final confirmó en gran momento de forma en la que se encuentra Wozniacki que logró la decimonovena victoria en los últimos 22 partidos, además de ganar el título de Estambul y completar buenas actuaciones en los torneos de pista dura, de Cincinnati, donde alcanzó las semifinales, y Montreal, los cuartos. "Es una gran alegría haber conseguido estar de nuevo en la final del Abierto de Estados Unidos después de cuatro años de hacerlo por primera vez (2009), pero no me ha gustado la manera como mi rival tuvo que dejar el partido", declaró Wozniacki. "Le deseo que se recuperé rápidamente y no tenga mayor problema".

Wozniacki, que ha logrado los mejores resultados en el Abierto de Estados Unidos dentro de los torneos de Grand Slam, también alcanzó las semifinales en el 2011, con la clasificación a la final ya se aseguró en estar de nuevo entre las Top Ten, honor que perdió luego del Abierto de Australia. "Me siento muy feliz por lo que he conseguido hasta ahora en el torneo y por lo tanto seguiré sin presión de cara al partido de la final", destacó Wozniacki, que dijo que no tenía ningún tipo de preferencia en cuanto a la rival que le pueda tocar en la gran final.