Hace poco más de un mes, sin Leo Messi, el FC Barcelona cayó 2-0 en campo del Sevilla FC en la ida de cuartos de final de la Copa del Rey. Esta vez, en visita liguera, el delantero argentino rescató a los azulgranas: dos veces se adelantaron los andaluces y dos veces empató Messi, que a cinco del final redondeó un ‘hat trick’ que vale una victoria en una de las salidas más complicadas que restaban al Barça en el campeonato. La próxima será en el Bernabéu, dentro de una semana.

El Sevilla salió con las ideas claras y los recién llegados Rog y Wöber en el once. La intención era salir rápido para pillar al Barça descolocado, algo que se cumplió en la jugada del 1-0. Tras un balón perdido por Messi, el Sevilla encontró los espacios y se desplegó a gusto. Ben Yedder se pegó un carrerón y condujo el contragolpe, que acabó con un remate cruzado a la red de Jesús Navas.

El partido era más intenso que brillante. El Barça reaccionó y empató acto seguido, con un centro de Rakitic desde la izquierda que Messi convirtió en una espectacular volea. Una maravilla cuando más falta hacía. Ningún equipo tenía el dominio real del juego y las llegadas se producían en ambas áreas. Era cuestión de tiempo que uno de los dos equipos acertara y ese volvió a ser el Sevilla. Semedo se quedó enganchado, Sarabia llegó hasta la línea de fondo y sirvió para Mercado, que firmó el 2-1.

Doble cambio en el descanso

El gol envalentonó al Sevilla, que acabó la primera parte en área rival buscando el tercero. Tras el descanso, Valverde introdujo dos cambios que iban a mejorar al equipo: entraron Sergi Roberto y Dembélé y se quedaron en la caseta Semedo y Vidal. Machín reaccionó e introdujo un cambio sorprendente: el ‘Mudo’ Vázquez en lugar de Mercado.

Messi lanzó la contra con un soberbio balón para la carrera de Luis Suárez, que encontró a Dembélé en boca de gol. El francés pifió el remate y la ocasión se esfumó. Poco después, fue el propio crack argentino quien se encargó de marcar. Vaclik regaló el balón a Rakitic en un mal despeje y Messi, con la derecha, finalizó la jugada colocando el balón en la escuadra.

El Sevilla, que había agotado ya los cambios, quedó muy tocado y Messi estuvo a punto de marcar el 2-3 tras una desconcertante acción de Amadou ante Dembélé. Lo hizo sin embargo a cinco del final, esta vez en el área chica, cuando cazó un balón rebotado y lo llevó a la red con una definición sutil. Un gol que vale, al menos, medio campeonato.

En el descuento, con el Pizjuán resignado, Messi volvió a aparecer para dejar a Suárez solo ante Vaclik, que salió tarde y mal y se lo puso fácil para marcar el 2-4 por arriba.