Saúl Craviotto: "Decir que no llego a fin de mes sería una falta de respeto a mucha gente"

  • El piragüista español logró un oro y un bronce en los Juegos de Río.
  • Nacido en Lleida, se trasladó a Madrid para dedicarse al piragüismo a los 15 años: "¿Trastadas? Podría contar mil y una... pero no se pueden contar".
  • "Creo que sí que llegaré", dice sobre los Juegos de Tokio en cuatro años.
Saúl Craviotto con las medallas de oro y bronce que ganó en los Juegos de Río.
Saúl Craviotto con las medallas de oro y bronce que ganó en los Juegos de Río.
JORGE PARÍS

Es el deportista olímpico español en activo más laureado, pero no se conforma. Tras ganar un oro y un bronce en los Juegos de Río, el piragüista seguirá entrenando para ganar más medallas en Tokio dentro de cuatro años. Mientras, este policía nacido en Lleida hace 31 años disfruta de su éxito con serenidad y se considera un afortunado: "no me atrevo a quejarme, tengo la beca ADO más alta, patrocinadores, un sueldo de funcionario…".

Después de Londres le pidió matrimonio a tu mujer. ¿Ha habido algo especial esta vez después de Río?

¡Ya no me queda nada por pedirle!  No hice ninguna promesa esta vez, así que disfrutar de mi mujer y de mi hija, que en este ciclo olímpico hemos tenido una niña que tiene ahora 20 meses, y sobre todo eso, pasar mucho tiempo con ellas.

Con 31 años y 3 Juegos ya es un veterano. ¿Se esperaba que su mejor participación llegara ahora?

La verdad que no, no contaba con dos medallas. Este año me había centrado mucho en el K2 con Cristian Toro y el K1 lo había dejado más de lado. Por ejemplo, de diez sesiones que hacía a la semana, 7 eran de K2 y 3 de K1, y no contaba con esta última medalla.

Tenía familia que se dedicaba al piragüismo, pero cuéntenos qué fue lo que le llamó la atención para dedicarse  a este deporte.

Lo viví toda mi vida en mi casa. Mi padre era piragüista y fue el que me acerco a este deporte que además era el que mejor se me daba. Creo que eso fue lo que me decantó, en el fútbol estaba todo el día chupando banquillo, en el taekwondo todo el día me daban de hostias… así que decidí ser piragüista y acerté.

Se trasladó a Madrid muy joven, a los 15 años. Tendrá muchas anécdotas de esa época.

Pues imagínate. Estábamos en la Blume (el centro de alto rendimiento), con 15 años, sin padres, podría contar mil y una, pero no se pueden contar.

¿Muchas trastadas?

Bueno, al final no dejas de ser un adolescente, estás en Madrid… Es una época que recuerdo con mucho cariño, me lo pasé muy bien y creo que lo pasaron mucho peor mis padres, sobre todo mi madre.

¿Cómo es el día a día de Saúl Craviotto, policía y a la vez deportista de élite?

A veces son días un poco agobiantes, soy policía y piragüista, pero también padre y marido, cuando llego a casa también tengo que estar con mi hija. Son días que se hacen largos, pero dentro de la policía me dan muchas facilidades de horarios, con los turnos, cambios para los entrenamientos. Todo son facilidades dentro del Cuerpo. Cuando hay competiciones importantes tenemos además liberaciones de servicios, que es una excedencia temporal para poder dedicarnos al 100%.

¿Cuántas horas dedica sumando entrenamiento y trabajo?

Patrullando ocho horas, sea turno de mañana o de tarde, y de entrenamiento pues tres o cuatro horas diarias en dos sesiones de remar, gimnasio...

A los deportes minoritarios no se les hace ni caso en cuatro años, pero luego llegan los Juegos y las medallas se exigen. ¿Cómo lleva eso?

Yo lo llevo bien, en ese sentido no me quejo. Ya conseguí medalla en Pekín y en Londres y sé cómo funciona esto. Entiendo que lo que mueve y genera unos Juegos Olímpicos es mucho más que un Mundial de tu deporte, pero no me puedo quejar. Tengo trabajo, becas ADO, patrocinadores y los medios de comunicación más o menos me hacen caso, aunque no sea comparable con otros deportes como el que siembre hablamos, el fútbol. Eso es otra liga.

¿Son suficientes las ayudas que reciben los deportistas?

Casi todos los que están en el equipo tienen ayudas, que no son una gran cantidad de dinero pero más o menos vamos saliendo.

¿Se puede vivir del piragüismo?

No, desde luego que no. De esto vive muy poca gente, aunque yo no me atrevo a quejarme, tengo la beca ADO más alta, patrocinadores, un sueldo de funcionario… Decir que no llego a fin de mes sería una falta de respeto a mucha gente, no me quejo, no me hace falta más. Ahora estoy con nuevos proyectos, buscando algún patrocinador de cara a Tokio para estar más tranquilo y poder pagarme algunas cosas que ahora no me puedo permitir como concentraciones en algunos sitios para entrenar.

Quedan cuatro años para Tokio. ¿Cómo se encuentra la motivación con un objetivo tan a largo plazo?

Es complicado, pensar en Tokio ahora mismo a un mes de los Juegos de Río se me hace cuesta arriba. No quiero ni imaginarme lo que me espera, ya he vivido dos ciclos olímpicos y sé lo que se sufre, sé los momentos que me esperan, los altibajos. Tengo que primero disfrutar de Río, tomarme un periodo de descanso y de reflexión y luego ya veremos. Hay que ir paso a paso, ir marcándose objetivos poco a poco.

El ejemplo de lo que le pasó a David Cal está ahí. ¿Cree que le puede suceder algo parecido?

Mi idea es que no, llegaré con 34 para 35 y creo que voy a llegar de la mejor manera posible, porque además me cambia la distancia, del 200 al 500, una distancia no tan explosiva, que es mi distancia natural. Sería una locura retirarme a mitad de ciclo, tengo que intentarlo y me voy con ganas y motivación. Creo que sí que llegaré.

Tienes dos tatuajes de las dos medallas que ganaste. ¿Y ahora qué va a hacer?

No sé muy bien dónde hacérmelo, cuando fui a Pekín no contaba con ir a tantos Juegos. Tengo algunas ideas, me lo haré seguro.

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