Rudy Fernández: "Fuera de la cancha soy muy buen chico, no me meto en líos"

  • El escolta del DKV Joventut fue nombrado en febrero, por segundo mes consecutivo, el Jugador Más Valioso de la Liga ACB
  • Ha metido una media de 20,6 puntos por partido.
  • Califica de "reto" su salto a la NBA, aunque afirma que de momento se "debe" al DKV Joventut.
  • Se acaba de sacar el carné de conducir y se ha ido a vivir con su chica.
  • Reconoce que le une a Ricky Rubio el "descaro" en la cancha de baloncesto.
  • Y afirma que echa de menos a su hermana, que juega en el Wrisla de Polonia.
Rudy Fernández, haciendo un mate. (EFE)
Rudy Fernández, haciendo un mate. (EFE)
EFE

Rudy Fernández , uno de los chicos de oro de la liga ACB, acaba el entrenamiento matinal. Se mueve como pez en el agua por los pasillos del Palau Olímpic de Badalona, donde llegó hace casi una década. Se da una ducha rápida y nos atiende. Llega vestido muy a la americana, con un pantalón de chándal blanco y una sudadera verde. Oculta su tímida mirada bajo una visera blanca.

El Rudy jugador no se parece al Rudy persona. El primero es atrevido y el segundo, apocado. Se sonroja a menudo, sobre todo cuando le pedimos que enseñe los calcetines, que llevan el logo de la NBA. "Me los regalaron y son muy cómodos", se apresura a decir. No quiere dar ninguna pista sobre su futuro a medio plazo, aunque muchos ya le ven cruzando el charco. Y, en el fondo, Rudy sabe que es un afortunado.

¿Cómo sienta jugar contra un amigo como Marcelinho Huertas, con quién se vio las caras el pasado sábado?

Muy bien. Somos dos amigos que se intentan apoyar y aunque no estemos en el mismo equipo, mantenemos el contacto. Fue muy bonito jugar contra él, y encima conseguir la victoria. Estuvo muy bien.

El DKV está imparable esta temporada. ¿Es una buena racha, cuestión de suerte, mucho trabajo...?

Es un poco de todo. Es cierto que esta temporada tenemos bajas importantes, pero ahora mismo, después de la Copa del Rey, seguimos siendo el mismo equipo humilde que trabaja. Creo que es esa esencia lo que nos hace luchar partido tras partido.

Cuando ganaron la Copa usted estaba eufórico y decía que ganar la liga ACB era posible. ¿Aún lo cree?

La verdad es que las euforias a media temporada son fugaces. Los títulos se celebran en un día. Después se tiene que ser consciente de que se ha de volver al trabajo y se ha de pensar que aún queda media temporada para intentar conseguir otro título.

Ahora mismo solo pienso en mi club, el Joventut, y no quiero ponerme límites ni pensar qué haré si se consiguiera otro título.
¿Pero es posible que este año se hagan con el título?

Sí, lo es. La Penya tiene ahora mismo las puertas abiertas en todas las competiciones. Vamos segundos y estamos demostrando que somos luchadores y queremos ser los primeros. Pero también somos conscientes de que es muy complicado porque creo que el Real Madrid está en muy buena forma. Pero estamos en ello.

¿Ganar otro gran título le retendría un poco más en Badalona?

Ahora mismo solo pienso en mi club, el Joventut, y no quiero ponerme límites ni pensar qué haré si se consiguiera otro título. Mi objetivo es lograr todo lo que pueda con mi club de siempre, la Penya.

¿Cómo está su marcha a la NBA?

Yo ahora mismo sólo pienso en el Joventut, que es mi club.

Pues hay rumores sobre que ha firmado ya un precontrato...

Bueno, sólo son eso, rumores. Es cierto que se especula sobre mi marcha el año que viene, y que firmé un contrato con la Penya para salir sin tener que pagar mucho dinero... pero ya llegará.

Pero no me negará que es su sueño...

¡Claro! Y la gente que me conoce, y la gente de la Penya también, sabe que mi sueño es ése. Por eso he trabajado y por eso trabajo mucho en este club. Me encataría asumir ese reto.

¿Qué tal le va con las clases de inglés?

No recibo, ni tengo ningún profesor. Pero es verdad que me gustaría aprender inglés. No sólo por si me marchara a la NBA sino también para tener más contacto con los jugadores norteamericanos que tengo aquí.

La gente le pide que se quede.

Y me encanta, me emociona sentirme tan querido porque he sido siempre de la penya. La he tenido siempre en la cabeza y me llena de orgullo. Pero la gente tambien debe saber que tengo retos, y que los retos se han de coger cuando se puede. Creo que, si finalmente me voy, el seguidor de la penya me enderá muchísimo.

Aún no tiene 23 años y ya es campeón del mundo, subcampeón de Europa, capitán de su equipo, ha sido seleccionado dos meses consecutivos como jugador más valioso de la Liga... ¿Puede llevar una vida normal?

(Sonríe) Sí, sí puedo llevar una vida normal. Es lo bueno que tiene Badalona, es como un pueblo. Todo el mundo conoce a todo el mundo. Lo mejor es que hay mucho respeto, y puedo hacer mi vida cotidiana sin que me moleste nadie. Es cierto que a veces me paran por la calle, pero lo entiendo perfectamente. Yo también era fanático del Joventut y ver a un jugador a tu lado es agradable porque ves que sigue con la vida cotidiana y eso es importante.

Conseguir todas estas cosas cuando se es tan joven... A veces cuesta de digerir. Pero siempre se tiene que ser humilde, es algo que mi familia siempre me ha inculcado.
Pero no me negará que algo de presión tiene.

Hombre, es que conseguir todas estas cosas cuando se es tan joven... A veces cuestan de digerir. Pero siempre se tiene que ser humilde, es algo que mi familia siempre me ha inculcado. Creo que nunca se me irá la cabeza porque mi familia me ayuda a que no suceda.

Su padre le define como un buen chico, y su hermana dice que usted tiene muy mala leche. ¿En qué quedamos?

Soy buen chico en el sentido de que no me meto en líos, no tengo problemas con nadie. Pero es verdad que tengo mucho carácter. Dentro de la pista no soy un buen chaval, lo soy fuera. En la cancha saco mi genio, me gusta ganar. Y creo que tener el carácter ganador a veces te hace enfadar. Pero bueno...

¿Ricky Rubio es su protegido?

Todos los jugadores jóvenes que entran en la Penya son los protegidos de todos. Y más míos que, como capitán, también tengo que protegerlos.

Y usted les entenderá mejor que nadie...

Sí, porque son jugadores muy jóvenes que están pasando lo mismo que yo he pasado. Me gusta que estén a gusto.

Pero por Ricky parece que siente especial debilidad. Los dos tienen el mismo morro.

Los dos somos muy iguales en el sentido que nos da igual la edad. Salimos a disfrutar del básquet y a intentar jugar como lo haríamos con los de nuestra categoría.

¿Qué queda del Rudy que iba a entrenar en autobús y para merendar se compraba un zumo y una pasta?

Queda todo, no hay mucha diferencia. Sigo con la misma ilusión de siempre. Me sigue gustando trabajar y seguir mejorando como jugador. Lo único diferente es que en lugar de coger el autobús, ahora cojo mi coche.

Hace muy poco que se ha sacado el carné. ¿Cómo lo lleva?

Muy bien. La verdad es que me ha dado mucha independencia, y eso para mí era necesario. A veces se me hacía pesado venir caminando de casa aquí...

¿Qué coche tiene?

Un BMW. La verdad es que no me puedo quejar.

Y eso de vivir solo...

Solo, solo no... Vivo con mi novia. He ganado en independencia. Mi chica siempre está conmigo y para mi es muy necesario. Estar con ella me ha dado una estabilidad que para mí es muy importante.

¿Por qué hay tan poco baloncesto en la tele?

Es verdad. Es una cosa que no se entiende. La liga ACB es muy competitiva y hay mucho espectáculo. Y se demuestra cada año con la selección española, que siempre estamos optando a medallas. La liga ACB no se le da el bombo que se le tendría que dar, sólo se le da cuando se gana un título.

Aíto García Reneses es un grandísimo entrenador, para mí ha sido como un segundo padre.
Si le digo Aíto usted...

Es un grandísimo entrenador, para mí ha sido como un segundo padre. Siempre ha estado muy pendiente de mí y me ha ayudado dentro y fuera de la pista. También es cierto que ha sido el único entrenador que he tenido en ACB...

Y si le digo Pepu Hernández...

Pues un poco parecido. Él también me ha ayudado fuera de la pista, me ha ayudado a tener más madurez. Creo que son dos entrenadores muy parecidos.

¿Cómo afronta los Juegos Olímpicos de China?

Muy ilusionado con que Pepu me llame. Me encantaría conseguir una medalla que nunca he logrado. Y vivir otro sueño con mi hermana. Ojalá ella que pueda ganar el preolímpico y que podamos ir juntos.

¿La echa mucho de menos desde que está en Polonia?

Sí. No somos unos hermanos al uso. Los dos vinimos a vivir a Barcelona cuando teníamos 13 años. Ahora ella está en Polonia y yo aquí. Nos llamamos mucho por teléfono. Siempre hemos estado muy unidos por el básquet y porque... somos hermanos y la quiero, como a mis padres.

Cuando se acabe el baloncesto ¿qué hará?

Ya se verá. Todavía soy muy joven, lo que tengo claro es que me gustaría estar siempre vinculado con el deporte.

BIO

Nació el 4 de abril de 1985 en Palma de Mallorca. De pequeño le gustaba montar a caballo y jugó al fútbol, aunque al final se decidió por el baloncesto, que corría por sus venas: Su padre, Rodolfo, y su madre, Maite, fueron jugadores. Mide 1,96 metros y pesa unos 85 kilos. Le gusta jugar con la PlayStation y el cine. Se acaba de ir a vivir con su novia. Y le emociona ver que un niño lleva una camiseta con su nombre.

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