Ricky y Juancho celebran el Mundial
Ricky y Juancho celebran el Mundial. EFE

Era de justicia y la FIBA así se lo ha reconocido: Ricky Rubio ha sido nombrado MVP del Mundial de baloncesto. El joven base español ha tenido una aportación clave, y su labor en el equipo de Sergio Scariolo ha sido imprescindible para la consecución del segundo título para la selección española de baloncesto.

Tanto en la final, en la que hizo 20 puntos (máximo anotador del partido para España), 7 rebotes y 3 asistencias para una valoración de 19, como en todo el torneo (16,4 puntos, 6 asistencias, 4,6 rebotes de media, 1,5 robos y 17,5 de valoración), este ha sido el torneo de su explosión definitiva.

En el partido contra Argentina dejó muy claro que todos los balones deben pasar por él. La conexión con Marc Gasol fue clave, lo que a la postre les convirtió a ambos en los dos españoles incluidos en el quinteto ideal junto a Evan Fournier, Luis Scola y Bogdanovic.

Jugadas como las que hizo en la final le han confirmado como un jugador histórico, y llamado a crecer aún más en su nuevo equipo, los Phoenix Suns, a los que ha llegado en verano.

Tras el partido, el flamante MVP estaba exultante. "Hemos trabajado muy duro y sacrificado mucho. Cada uno da muchísimo para el otro y hemos dado una lección no sólo para el deporte, sino para la vida. Este equipo es de leyenda", resumió.

"He aprendido muchísimo. He sabido prepararme y he disfrutado como un niño pequeño", admitió. El momento más emotivo fue cuando le dedicó el título a su madre, fallecida en 2016 por un duro cáncer. Pudo hablar con su padre Esteva, que le dio la enhorabuena (no sin dificultades técnicas).