Los récords del Mundial de Rusia 2018

Essam El-Hadary, meta de Egipto, recibe un gol.
Essam El-Hadary, meta de  Egipto, recibe un gol.
EFE

El Mundial de Rusia 2018 está siendo histórico, no sólo por ser el primer campeonato del mundo en donde se utiliza la tecnología del vídeo arbitraje (VAR), sino por ser uno de los torneos donde más récords se están batiendo.

El primero que se ha roto ya es el número de penaltis pitados. En los 48 partidos que se han disputado en la fase de grupos, se han lanzado un total de 24 penaltis, doblando los de la cita de Brasil 2014 (se pitaron 12 en todo el campeonato) y superando con creces los señalados en Sudáfrica 2010, con 15. El torneo que se está celebrando en Rusia ha superado el récord que tenían los Mundiales de Italia 1990, Francia 1998 y Corea del Sur y Japón 2002.

No sólo la tecnología ayuda a batir récords. Otros han caído por propio mérito, como es el del caso del portero egipcio Essam El Hadary. Con 45 años, superó la marca del colombiano Faryd Mondragón en ser el jugador con más edad en disputar un partido en un Mundial. Mondragón logró en Brasil 2014, con 43 años, el récord que ahora está en posesión de El Hadary.

Rafa Márquez aportó un nuevo récord al Mundial de Rusia, al ingresar en la segunda parte sobre el terreno de juego en el partido de México contra Alemania. El que fuera jugador del Barcelona, entre otros equipos, se convirtió en el tercer jugador en la historia en jugar cinco Copas del Mundo. Junto a su compatriota Antonio Carbajal (1950, 1954, 1958, 1962, 1966) y al alemán Lothar Matthäus (1982, 1986, 1990, 1994 y 1998), Márquez entró en la historia de los Mundiales a sus 39 años al haber jugado los Mundiales de Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018. Gianluigi Buffon también estuvo presente en cinco Mundiales, pero tan sólo tuvo minutos en cuatro de ellos.

También se ha batido récord de edad de un goleador. El panameño Felipe Baloy, a sus 37 años, rompió el récord de Martín Palermo de ser el jugador más veterano en marcar en su debut mundialista. Además, logró el primer tanto para su país en una Copa del Mundo.

Algunos récords son negativos: en el partido entre México y Suecia, Jesús Gallardo vio la tarjeta amarilla más rápida en toda la historia de los Mundiales, a los 13 segundos de partido. El jugador del conjunto norteamericano supera así a José Batista (Uruguay), que vio la tarjeta roja a los 51 segundos en 1986. Sergei Gorlukovich es el siguiente del ránking, al ver la amarilla a los 54 segundos en 1994.

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