Bernd Schuster, en el último entrenamiento del Real Madrid
Bernd Schuster, en un entrenamiento del Real Madrid (EFE). Kote Rodrigo / EFE

Faltan cuatro días para el primer partido oficial de la temporada, el partido de ida de la Supercopa, y el Real Madrid no tiene ni mucho menos cerrada su plantilla.

El equipo de Bernd Schuster está encontrando muchas dificultades para fichar: hasta siete jugadores han dado calabazas al Real Madrid este año (Chivu, Cesc, Toldo, Cristiano Ronaldo, Kaká, Pato y Ballack ) o han decidido irse al equipo rival, caso de Reyes.

El Real Madrid tenía previsto presentar hasta cuatro jugadores esta misma semana, pero el poco movimiento en las oficinas del club no invita precisamente al optimismo.

Ante tanta negativa, el Madrid intensifica sus gestiones para fichar a Robben, Sneijder y Drenthe

Tantas han sido las calabazas que ha recibido Pedja Mijatovic a lo largo del verano, que el club blanco ha reactivado el interés por Sneijder, el medio del Ajax, y ha intensificado en las últimas horas sus gestiones para fichar a Robben, una operación que se está alargando demasiado en el tiempo.

Aunque el fichaje de Robben podría cerrarse este mismo martes, informa el diario AS.

Drenthe presiona al Feyernoord

Otra incógnita es la contratación de Drenthe. La semana pasada parecía esfumarse la posibilidad de fichar al jugador del Feyernoord: el club holandés pedía mucho dinero. Pero este martes, Drenthe ha comunicado a su club que quiere jugar en el Real Madrid y presiona para forzar su salida.

Sin embargo, no hay nada concreto, y ese es el problema que quita el sueño a Bernd Schuster, cada día más consciente de la necesidad urgente de contratar a alguien que le dé más vuelo al equipo.

La ausencia de nuevas incorporaciones ha hecho que Schuster haya paralizado la salida de Baptista. El técnico alemán ha pedido a Mijatovic que no venda al brasileño. El jugador ha convencido al alemán de que puede tener un puesto en el equipo.

Los refuerzos, imprescindibles, no llegan, todo está en el aire y mientras tanto, el balance de la pretemporada no puede ser más desolador: poco fútbol, dos derrotas y muchas negativas de jugadores que en pleno siglo XXI le han dicho que no al mejor club del siglo XX. Será que los tiempos están cambiando.

Mañana miércoles el Madrid tiene una nueva prueba: juega las semifinales del trofeo Teresa Herrera ante el Os Belenenses. Eso sí, juega sin nuevos refuerzos.