Sergio Ramos
Sergio Ramos manda callar al público en la final del Mundial de clubes ante el Al Ain. EFE

El Real Madrid sumó su tercer Mundial de clubes consecutivo, pero el partido contra el Al Ain dejó varias imágenes. Una de las que más se comentará será la celebración del tanto que anotó Sergio Ramos, el tercero del conjunto blanco.

Ramos cabeceó a la portería de Eisa e inmediatamente se fue hacia donde estaban calentando los suplentes, en la zona detrás del área donde había marcado. El capitán del Real Madrid se dirigió hacia Isco Alarcón, y le dio un abrazo para festejarlo con él, antes de llevarse una mano al oído y el dedo índice de la otra a la boca mirando a la grada, mandándoles callar.

A Ramos aún no le perdonan lo ocurrido en la final de la Champions League con Mohamed Salah. El defensa español tuvo que escuchar pitos cada vez que tocaba el balón, y no dudó en devolvérsela al público cuando pudo.

Isco, el hombre al que Ramos le dedicó el gol, no disputó ni un minuto en la final, ya que fue Vinícius quien tuvo minutos en las postrimerías del partido cuando estaba todo resuelto.