Varios miles de personas han recibido este lunes en Madrid a los jugadores de la selección española de baloncesto, campeones de Europa después de derrotar el domingo en la final a Lituania por 80-63. Los nombres de los héroes del Eurobasket fueron coreados por una afición vibrante en la madrileña plaza de Callao.

Los componentes del conjunto español llegaron pasadas las 13:30 horas al escenario ubicado en la céntrica plaza y se dieron un baño de masas, a pesar de tratarse de un día laborable. Pau Gasol, Felipe Reyes, Sergio Llull o Rudy Fernández fueron algunos de los jugadores más aclamados por los seguidores, muchos de ellos ataviados con camisetas de la selección española y de varios equipos de la NBA.

Los jugadores, presentados uno por uno por un speaker, salieron de los Cines Callao por un pasillo hasta el escenario, en el que podían chocar las manos con los aficionados. Presentados por orden decreciente de dorsal, el ánimo de la hinchada fue en aumento hasta la salida de Pau Gasol, recibido a gritos de "MVP, MVP".

"Antes del partido contra Francia vuestros mensajes nos llegaron y nos pusieron la piel de gallina. Sin esos mensajes no estaríamos aquí, esto es gracias a vosotros", dijo desde el escenario Felipe Reyes, capitán de la selección.

Compartir este título con vosotros es un sueño, gracias por disfrutar de nuestro deportePau Gasol, MVP de la final, también se lanzó con el micrófono: "Compartir este título con todos vosotros es un sueño. Os queremos, gracias por disfrutar de nuestro deporte. Espero que tengamos más momentos como este llenos de ilusión".

Sergio Rodríguez le pidió a la afición que cantara con él un "campeones de Europa", mientras que Sergio Llull recordaba que esta selección "se crece en los momentos difíciles", y pedía un reconocimiento para el cuerpo técnico del equipo.

El ala-pívot de origen montenegrino Nicola Mirotic calificó la experiencia como "inolvidable". "Gracias por hacerme sentir un español más", dijo el jugador de los Chicago Bulls, a lo que la gente respondió con un "Yo soy español, español, español".

Pau Ribas apareció con la cabeza afeitada. "Yo lo tenía tan claro que aposté lo de la cabeza y así estoy", dijo; seguido por un Rudy Fernández que tuvo un recuerdo especial para el equipo médico de la selección, capital para recuperar su maltrecha espalda.

Con el levantamiento de la copa de campeones europeos, la plaza de Callao se inundó de papelitos rojos y amarillos, y la canción 'Dale un grito al campeón' de Carlos Peralías, concluyó el homenaje a los campeones, que tomaron un autobús con destino al mesón Txistu, donde les esperaba la comida de celebración.

Visita al presidente del Gobierno

Antes del encuentro multitudinario con los aficionados, los internacionales españoles realizaron una primera parada en el Palacio de la Moncloa, donde fueron recibidos por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que se mostró cercano y eufórico por el título cosechado por los de Sergio Scariolo.

"Fue la medalla de la fe, del equipo, la fuerza, el talento y la convicción. Darle las gracias al presidente de la Federación, al entrenador y a todos los jugadores. Habéis hecho algo muy difícil, hacer feliz a mucha gente y no pedirles nada a cambio", dijo.

Habéis hecho felices a todos los españoles, ha sido nuestra medalla número doce"Me comentaba el presidente de la Federación que el partido de la final fue el más visto en la historia. Habéis hecho felices a todos los españoles, ha sido nuestra medalla número doce. Solo nos superan la U.R.S.S. y Yugoslavia, pero como ya no existen somos el primero en medallas en Europa".

Además de saludar a los jugadores, que vestían la camiseta de la selección y la medalla de oro colgada al cuello, el presidente del Gobierno ha recibido de manos de Pau Gasol otra camiseta con su nombre y el número 15 -habitual de los tiradores- y una pelota dorada, símbolo del metal conseguido en este campeonato europeo.

Al final del sencillo acto en el salón de Tapices, que apenas ha durado quince minutos aunque ha concitado la curiosidad de algunos de los trabajadores de Moncloa, el presidente del Gobierno ha posado en la habitual foto de familia con los jugadores y la copa del Eurobasket en la escalinata del Palacio.