El partido del Betis ante el Rennes de Europa League estuvo marcado por los incidentes previos, protagonizados por aficionados radicales del conjunto andaluz. Dos facciones de ultras del equipo entrenado por Quique Setién se encontraron en las inmediaciones del Roazhon Park de la ciudad gala, después de una pelea que fue detenida por los miembros de seguridad.

Palos, bengalas, lanzamiento de botellas... Pese a ser ambos bandos del mismo equipo, no se privaron de elementos que podrían haber causado mayores destrozos. La policía retuvo a 30 de ellos para que no pudieran llegar al campo.

Aunque no hubo heridos graves, sí atendieron a varios involucrados en la refriega con cortes y brechas de diversa índole, aunque ninguno requirió hospitalización.

Este incidente fue la excepción de un comportamiento ejemplar masivo que tuvieron los más de 1.300 aficionados béticos que viajaron a Rennes para ver a su equipo.