El sábado falleció en O Carballiño (Ourense) un futbolista de 21 años de muerte repentina. Este lunes se enterró a José Manuel Soto Quesada, jugador del filial del Arenteiro (Tercera División Autonómica), en un multitudinario sepelio, como puedes ver en el vídeo que hay sobre estas líneas.

Se da la circunstancia de que el joven estudiaba periodismo en la Universidad de Santiago de Compostela y colaboraba con una agencia de noticias. Soto deseaba encauzar sus estudios hacia el periodismo deportivo y, curiosamente, estaba preparando desde hace meses un estudio sobre la muerte súbita de deportistas, como informa La Voz de Galicia.

El chico padecía diabetes y estaba muy sensibilizado con el asunto. Los médicos que le trataron, siempre le aconsejaron practicar deporte. Nunca había tenido problemas por su enfermedad.

Desde la muerte de Antonio Puerta, el caso de la muerte súbita de deportistas se sigue con especial interés en los medios. Incluso hay un debate abierto sobre la posibilidad de tener desfibriladores, para ayudar a la reanimación cardíaca, en todos los campos de fútbol. Por normativa, sólo lo tienen los campos de Primera y Segunda División porque hay que tener en cuenta que debe haber facultativos que sepan usarlo convenientemente.

No llegó al hospital

Soto se encontraba en los vestuarios del campo O Espiñedo cuando se cayó desplomado al suelo con una parada cardiorrespiratoria. Sólo jugó en la segunda parte y se disponía a ducharse cuando ocurrió todo.

La hermana del fallecido, que se encontraba en el estadio, le intentó reanimar y por unos momentos recuperó el pulso. Sin embargo, los posteriores cuidados no fueron suficientes para que llegase al hospital, aunque poco después llegó una ambulancia del 061 y un helicóptero del 112. Murió en el campo.