Mick Schumacher
Mick Schumacher, piloto de la Ferrari Drivers Academy. Ferrari

Si de 'casta le viene al galgo', Mick Schumacher va a triunfar en la Fórmula 1. Pocos pilotos tienen sobre sus hombros más presión que el hijo del siete veces campeón del mundo y muy pocos generan tantas expectativas como él.

El joven Mick acaba de asomar la cabeza en el Gran Circo, donde su padre fue el emperador absoluto durante cinco años consecutivos cuando ya tenía dos coronas en su poder. Por eso, y aunque algunos le acusaban de enchufado, para él no ha sido sencillo tener que demostrar más que el resto que está ahí por méritos y no por ser quien es.

"Estoy feliz de ser el hijo del piloto de F1 más grande de todos los tiempos. Estoy feliz de que lo sea y le admiro por ello. A veces ha sido un poco difícil, pero es lo es. Hay cosas buenas y puede haber cosas malas. Tener el apoyo que he tenido de mucha gente por todo el mundo no puede ser algo malo. Estoy agradecido por ello", asegura el nuevo piloto de la Ferrari Drivers Academy en la revista oficial de la FIA.

Schumacher Jr. también ha aprovechado su llegada a Maranello para visitar la exposición que han hecho en honor a su padre. El Museo Ferrari, de visita obligada para todos los fans del automovilismo y del Cavallino Rampante en particular, acoge desde el pasado 3 de enero una colección especial dedicada al 'kaiser' con motivo de sus 50 años. En ella no sólo se pueden ver los coches con los que fue campeón, sino también piezas únicas como algunos de sus monos, cascos y demás.