Gareth Bale, atendido durante el Real Madrid vs. CSKA.
Gareth Bale, atendido durante el Real Madrid vs. CSKA. EFE

El Real Madrid debuta el próximo miércoles en la semifinal del Mundial de Clubes frente al Kasima Antlers, y Santiago Solari tiene problemas para configurar su delantera. Con la lesión de Mariano, la duda de si Gareth Bale llegará en plenas condiciones al torneo tras la torcedura de tobillo que sufrió ante el CSKA de Moscú, y el golpe que hizo a Benzema retirarse ante el Rayo Vallecano, el ataque blanco está en cuadro.

Karim Benzema está siendo uno de los jugadores más destacados del equipo blanco en la presente temporada. Frente al Rayo, anotó su sexto gol liguero de la temporada ante el Rayo Vallecano, cifra que le ha permitido superar los cinco que anotó el pasado curso. Desde luego, números que se quedaron cortos para un atacante del Real Madrid, aunque es cierto que después de la salida de Cristiano Ronaldo, el hombre que asumía la gran totalidad de los remates del equipo, el francés ha dado claramente un paso adelante.

No pueden decir lo mismo, al menos a nivel de sensaciones, ni Gareth Bale ni Mariano Díaz. El primero porque no está rindiendo como se esperaba después de la salida de Cristiano Ronaldo, y el segundo porque por problemas físicos y porque Lopetegui apenas conto con él, no ha podido tener continuidad y por tanto su aportación está siendo muy pobre.

Es cierto que en los casos de Bale y Benzema el cuerpo médico madridista es optimista con respecto a su recuperación, tratando de no forzar frente al Kashima a no ser que sea estrictamente necesario, pero si Solari no puede contar con ninguno de los dos, deberá inventar algo, con la presencia de Vinicius o Asensio como hombre más adelantado, o incluso con Isco, a pesar de que la situación con el malagueño sea realmente preocupante.