Zion Williamson
Zion Williamson tras lesionarse por la rotura de su zapatilla Captura de imagen

En el mundo del deporte las lesiones son una de las trabas con las que los deportistas deben lidiar. Algunas son inevitables, otras se deben al desgaste físico, y otras son directamente accidentales, desafortunadas y hasta absurdas.

Esta semana, Zion Williamson, el favorito a número uno del draft de la NBA, se lesionó la rodilla porque se le rompió la zapatilla durante el partido que su universidad, Duke, disputaba frente a la de North Carolina. Una lesión tonta que se une a una larga lista de percances curiosos en el deporte.

Muy recordado en España es el bote de colonia que lesionó en el pie a Santiago Cañizares. El portero del Valencia no pudo ir al Mundial de Japón y Corea porque el frasco de fragancia se le cayó en el lavabo de su casa y uno de los cristales le seccionó el tendón.

Igualmente absurdo fue el accidente que sufrió Ever Banega cuando militaba en el Valencia. El argentino dejó aparcado su coche pero se olvidó de poner el freno de mano, así que el vehículo terminó atropellándole y rompiéndole la tibia y el peroné.

Dos semanas estuvo fuera de los terrenos de juego el futbolista chileno de Argentinos Junior Emiliano Hernández. ¿La razón? No sostuvo bien una taza y se le derramó líquido caliente en su zona genital.

Una de las lesiones más espeluznantes fue la del futbolista suizo Paulo Diogo que, en 2004, al celebrar un gol, el anillo que llevaba se le enganchó en la valla y le amputó un dedo.

En el mundo del ciclismo también encontramos alguna desafortunada lesión, como la de Mark Cavendish, que se dañó los gemelos practicando snowboard con la vídeoconsola Wii.

Brandon Marshall, jugador de los Denver Broncos de la NFL, la liga de fútbol americano, estuvo de baja porque resbaló con una bolsa de McDonald's en su casa y se chocó contra la televisión, lo que le provocó varios cortes en el brazo.