Iker Casillas
Iker Casillas, emocionado tras un gol que le dedicó el Oporto. Captura de pantalla

Iker Casillas está pasando una de las peores rachas personales de su vida, después de que sufriera un infarto el 1 de mayo y de que a Sara Carbonero le detectasen un cáncer de ovario. El portero español no está para muchos sobresaltos, pero eso no le ha hecho desconectar del fútbol, ni mucho menos.

Eso es lo que le ha hecho volver a pisar un terreno de juego, aunque esta vez como público. Casillas ha viajado desde Madrid, donde estaba acompañando a su esposa, al Estadio Nacional de Oeiras, a las afueras de Lisboa, donde su club, el Oporto, disputó la final de la Copa de Portugal.

El portero mostró así su apoyo a los 'dragones' en el partido contra el Sporting de Portugal, que después de ganar la Supercopa del país luso en agosto, se disputaron levantar el segundo título de la temporada.

El partido se resolvió justo de la manera que los cardiólogos de Iker Casillas no hubieran querido: a penaltis. Los 90 minutos acabaron 1-1, el Sporting marcó el 2-1 en el 101' de la prolongación y Felipe igualó el el 121, obligando a ir a la tanda definitiva. Ahí, los lisboetas acabaron proclamándose campeones por 5-4.

El guardamenta de 38 años vio el encuentro ataviado con la ropa de calle del club desde la grada. Mientras, el club está decidiendo qué hacer con él, ya que se han resignado a que se vea obligado a retirarse.

Dedicatoria del gol

El Oporto se adelantó en el marcador, obra de Tiquinho Soares, tras aprovechar una jugada a balón parado que acabó cabeceando. Inmediatamente después de anotar, cogió una camiseta de portero con el '1' a la espalda y el nombre de Iker Casillas.

El portero lo vio en la grada y no pudo evitar que las lágrimas le corrieran por las mejillas.