Podio del GP de Estados Unidos
Kimi Räikkönen se impuso a Max Verstappen y a Lewis Hamilton en el GP de Estados Unidos, y retrasó el alirón del británico. EFE

Lewis Hamilton se las prometía muy felices en el GP de Estados Unidos, pero no contaba con Kimi Räikkönen y Max Verstappen. La victoria del finlandés y la resistencia numantina del holandés, que cuajó una memorable remontada desde el 18º al 2º puesto, impidió que sacase esos ocho puntos necesarios a Sebastian Vettel para atar su quinto campeonato del mundo.

Aunque la sensación de Hamilton es muy amarga (especialmente porque, durante unos metros al final de la prueba en Austin llegó a rozarlo con los dedos), en México lo tiene muy fácil para conseguirlo: le vale con ser séptimo, haga lo que haga Vettel.

Hamilton ha salido de Estados Unidos con 346 puntos, por 276 de Vettel. Son 70 puntos de diferencia, con 75 en juego en los próximos tres Grandes Premios, con lo que es relativamente sencillo que lo consiga. Es más: con que Vettel no gane en las tres carreras que quedan, Hamilton será automáticamente campeón del mundo por quinta vez.

El británico de Mercedes será campeón en México si:

  • Acaba 7º o mejor.
  • Acaba 8º o peor y Vettel no gana.

Con estas cuentas, a Hamilton le vale con repetir lo que ha hecho en 17 de las 18 carreras de este año. Más fácil, imposible.