Guadalupe Porras Ayuso
Guadalupe Porras Ayuso, durante un partido. RFEF

Guadalupe Porras Ayuso admite estar viviendo “una locura” estos días, desde que sabe que será la primera árbitro asistente de la historia en Primera División, pero también se confiesa “feliz”. Lo considera una recompensa: “Valoras los 16 años de trabajo que hay detrás”.

¿Cómo recibió la noticia?

En casa, con mucha emoción. Lo primero fue ir a ver a mis padres y darles un abrazo porque siempre han estado ahí, en lo bueno y en lo malo.

¿Han sufrido?

Al principio no quería que vinieran a verme arbitrar. Eso me hizo desenvolverme más y así les evitaba el posible sufrimiento. Por eso no me han visto mucho, porque sufren y yo lo entiendo. Les ha emocionado mucho la noticia porque han vivido mis cabreos y mis alegrías.

¿Cómo le dio por arbitrar?

Un amigo de mi tío fue árbitro y fue una buena etapa de su vida. Yo he jugado desde pequeñita y me dijo que probara, porque me iba a encantar. Me gustaron mucho las emociones del primer partido, seguí y me enganché cada vez más... hasta hoy. Lo compatibilicé [con el juego] durante cuatro años y luego elegí.

¿Cuál es la mayor alegría de un árbitro? El equivalente a meter un gol.

Que todas las decisiones importantes de un partido sean correctas y los equipos salgan del campo pensando eso.

¿Te has imaginado ya el debut en Primera?

Sí, desde que me lo comunicaron. Soy árbitro y voy a seguir trabajando igual. Es un cambio de categoría para el que estoy capacitada.

¿Cómo se portan los hombres con una árbitra?

He vivido mucho fútbol en mi casa, llevo 16 años arbitrando a chicas y a chicos. Ellos hacen su trabajo y yo el mío.

¿Se portan igual de mal con los árbitros jugadores y jugadoras?

Yo no diferencio, son todos futbolistas.

El fútbol femenino está de moda y crece. ¿El arbitraje femenino también?

Sí, a pasos agigantados. Desde la RFEF se está impulsando. Hay tríos exclusivamente femeninos y hay más visibilidad. Es un escaparate para las niñas que empiezan, que antes no lo veían. Eso hace que haya cada vez más.

¿Son más machistas los espectadores del fútbol masculino?

No se nota la diferencia. Ese tipo de insultos dependen de la educación de la persona, no del fútbol que vea. La sociedad también evoluciona y por eso se escucha cada vez menos.

¿Estás nerviosa por saber cuándo debutarás?

No, estoy centrada. Dentro de unos días tenemos un torneo de formación de VAR y pienso en eso. Luego habrá pruebas físicas y luego ya el primer partido.

¿Es el mejor momento de tu carrera?

Llegar a la máxima categoría es lo que todo el mundo sueña al empezar. El día que recibí la noticia fue uno de los más felices de mi vida.

¿Cuál fue el peor?

Un problema de salud hace unas temporadas que me apartó del arbitraje unos meses. Fue una etapa dura porque me tuve que operar, pero ese episodio me hizo ser más fuerte.

Pareces una mujer de carácter.

Sí, tengo un poquito [ríe]. Cada uno tiene su personalidad. Así soy yo.

Cuando lleguen Sergio Ramos o Piqué a discutirte algo…

No tengo que discutir sino ceñirme a mi trabajo y tomar decisiones. Esa no es mi función.

¿Qué partido te gustaría pitar?

Cualquiera en Primera será importante. Iré partido a partido, como siempre. La clave del éxito es no pensar más allá.

¿Invitará a sus padres esta vez?

Yo se lo diré y ellos que hagan lo que quieran. [Ríe]