Antoine Griezmann, con el Barcelona en San Mamés
Griezmann, durante el partido inaugural de LaLiga 2019-20 entre Athletic y Barcelona. EFE

Antoine Griezmann vivió un debut oficial amargo con el Barcelona, ya que perdió en el estreno de LaLiga frente al Athletic por un golazo de Aduriz en el minuto 88. El atacante francés apenas tuvo protagonismo en el ataque azulgrana y terminó el partido decepcionado por su aportación y la derrota de su equipo.

El fichaje estrella del Barça comenzó el partido atacando por la banda izquierda, con Dembelé en la derecha y Luis Suárez en punta. La lesión del uruguayo, sustituido por Rafinha a los 37 minutos de partido, le llevó a jugar de ‘9’ pero no logró destacar en ninguna de las demarcaciones.

Lo cierto es que lo intentó, pero sin éxito. Mientras jugó en el flanzo izquierdo apenas conectó con Jordi Alba, con quien tendrá que trabajar una asociación vital para su adaptación en el equipo catalán.

Al Barcelona le costó entrar en el partido, pues la presión de los bilbaínos anuló al centro del campo culé, y Griezmann pasó desapercibido en los escasos intentos de acercarse a la portería de Unai Simón.

Pese a que los barcelonistas fueron adueñándose de la posesión hasta hacerse con el control del partido, continuaron teniendo problemas para crear peligro y Griezmann no pudo aportar soluciones.

El propio jugador reconoció tras el encuentro que "llegamos con comodidad hasta los últimos  40 metros, pero ahí nos faltó desbordar para hacer daño ".