Linus Gerdemann
Linus Gerdemann celebra su maillot amarillo. (ERIC GAILLARD / REUTERS) REUTERS

El alemán Linus Gerdemann, un joven de 24 años del T-Mobile, tomó el poder en el Tour de Francia al conquistar la primera etapa de los Alpes disputada entre Bourg en Bresse y Le Grand Bornand, de 197 kilómetros de recorrido y vestirse en el maillot amarillo de líder, en una jornada de guante blanco para los favoritos.

Gerdemann firmó su hazaña en solitario, después de una enorme exhibición de fuerza y desparpajo juvenil con un tiempo de 4h.53.13 y ganó la partida a los españoles Iñigo Landaluze (Euskaltel), que pasó la meta a 41 segundos y David de la Fuente (Saunier Duval), a 1.38, ambos en el papel de protagonistas de la jornada y con los mismos puestos en la general.

Gerdemann firmó su hazaña en solitario, después de una enorme exhibición de fuerza y desparpajo juvenil.
El colombiano Mauricio Soler (Barloworld) demostró que el ciclismo sigue existiendo en su país con un meritorio cuarto lugar a 2.14 del vencedor. La totalidad de los favoritos arribaron a 3.38, con los Valverde, Pereiro, Sastre, Vinokourov, Kloden en una jornada de no agresión, en la que se sufrió el calor, se rodó a un ritmo de 40,413 kilómetros por hora y que sirvió para aliviar las heridas de las rodillas del kazako del Astana.


Cancellara dejó el maillot amarillo a Gerdemann, nueva imagen en la renovación del T-Mobile, señalado por los escándalos de dopaje, toda una esperanza del ciclismo alemán, que sueña con este corredor que se estrenó en el Tour a lo grande, aunque ya dejó su sello con la primera victoria de profesional el año pasado en la Vuelta a Suiza.

Quince fugados

El estreno alpino del Tour originó intentos de fuga desde la salida. Y fue en el kilómetro 30 cuando 15 corredores crearon el tren que llevaría hasta la victoria, entre ellos 6 españoles: Juan Antonio Flecha (Rabobank), José Iván Gutiérrez (Caisse D'Epargne), Egoi Martínez (Discovery), Rubén Pérez e Iñigo Landaluze (Euskaltel) y David De la Fuente (Saunier).

Además se apuntaron Gerdemann (T-Mobile), Fofonov (Credit), Lefèvre y Pineau (Bouygues), Vaugrenard (Francaise), Savoldelli (Astana), Tankink y Wegmann (Gerolsteiner) y Elmiger (Ag2R), un equipo de cuidado en cantidad y calidad que en el kilómetro 100 alcanzaron la máxima renta de 7 minutos.

Los 15 fugados comenzaron el ascenso a La Colombiere con 5 minutos en la maleta. Por delante un puerto de 1a, un primer examen del Tour con 16 kms al 6,8 por ciento. El colectivo se rompió a las primeras de cambio, con la ofensiva inicial De la Fuente y Gutiérrez y más tarde con el arreón del kazako Fofonov y del alemán Gerdemann.

Hasta la meta de Le Grand Bornand la joya del ciclismo alemán se tiró sin frenos , con un órdago que le daría la gloria o una visita al hospital.
El ciclista germano del T-Mobile, un debutante de 24 años, pasó por la cumbre en solitario, con 18 segundos sobre Iñigo Landaluze y 3.24 respecto de un pelotón de favoritos dirigido por el Caisse D'Epargne de Valverde y Pereiro que no dio un pedal de más, donde los ataques brillaron por su ausencia.

Hasta la meta de Le Grand Bornand la joya del ciclismo alemán se tiró sin frenos, con un órdago que le daría la gloria o una visita al hospital. Landaluze y De la Fuente hacían lo propio pero Gerdemann no regalaba un segundo. 14 kms a alta velocidad que desembocaron en un sueño en el mismo lugar que conquistó Lance Armstrong hace 3 años. La juventud al poder.

La octava etapa del Tour, la segunda alpina, será la primera gran cita con la alta montaña, con salida en Le Grand Bornand y la llegada inédita a Tignes, a 2.088 metros de altitud. Los principales puertos serán el Col de Roselend (19 kms al 6 %), el nuevo Hauteville (15,3 kms al 4,7) y el definitivo de Tignes con casi 18 kms al 5,5 por ciento. La general espera la primera gran selección.