Gerardx
Gerard Rodríguez, con gafas de sol, durante el WPT de Marrakech. R. RIOJA

Gerard Rodríguez vive el sueño de muchos españoles. Tiene un trabajo que le gusta, en el que no tiene horarios y encima gana muchísimo dinero. Gerardx, el nombre con el que es más conocido, es un profesional del poker.

Lo que empezó como un simple entretenimiento, pasó a ser una afición en la que invertía apenas 20 euros, pero poco a poco empezó a ganar dinero, a informarse en internet de estrategias, creó incluso un blog de poker y finalmente acabó de manera profesional.

Gerard estaba estudiando Químicas, pero decidió dejar la carrera y dedicarse de manera exclusiva al poker. Se dio cuenta de que "ganaba más dinero jugando que si fuera químico", con lo que arriesgó y la jugada le salió bien.

Ganó una etapa del Campeonato de España, empezó a ir a torneos, a Las Vegas... hasta que finalmente acabó fichando por su actual sponsor, Chilipoker.

Ahora es un jugador totalmente consolidado y que logra buenos resultados en los torneos. En el WPT de Marrakech, patrocinado por su propio sponsor, quedó en el 54º lugar entre 416 participantes, entrando en premios y embolsándose 8.239 euros.

¿Tu vida es definitivamente el poker?

Sí, aparte de los torneos, tengo una academia, una especie de escuela de estudios de poker, y he formado a un par de jugadores o tres más.

¿No te da miedo empezar a perder, que te abandone la suerte?

No, eso es imposible. Es como si me dijerás que Rafa Nadal o Ronaldinho dejarán de saber jugar al tenis o al fútbol, que se les olvidará tocar la bola. Puedes bajar tu nivel y que no te quiera el Madrid, pero te querrá el Deportivo. Con ganar un poco por Internet y los patrocinios, ya tienes dinero seguro. Se puede pasar de ganar a ser menos ganador, bajar un poco el nivel, pero perder es imposible.

¿Cómo pasaste a formar parte de Chilipoker?


Tras ganar en la etapa del campeonato de España entré a formar parte de Intelipoker (la escuela de poker de la conocida PokerStars). Tuve más repercusión y Chilipoker contactó conmigo y con Rocío (por entonces su pareja y también jugadora de poker). Les llamó la atención que fueramos pareja y se animaron a contratarnos.

¿Qué opinas del poker on-line?

Se debe a la aparición del poker en la tele. A la gente le llama la atención las cantidades de dinero y la posibilidad de ganar mucho poniendo tan solo cinco euros. Antes on-line lo jugaban los que lo buscaban, pero ahora la gente lo ha visto en la tele y todo el mundo quiere probar con 20 eurillos. Para llegar a lo más alto, tienes que jugar on-line. Es como una obligación.

¿Va a seguir creciendo el poker on-line?

Va a seguir creciendo y endureciéndose. Cada vez es más difícil ganar. La gente se está empezando a interesar por el poker, empieza a salir en la prensa y en la tele y cada vez hay más jugadores.

¿Vivís tan bien como parece?

La verdad que sí, vivimos bien, pero no tanto como parece, es duro. Cuando llevas perdiendo varios días seguidos un par de miles de euros, te desanimas. Pero tienes que seguir jugando, seguir estudiando. Hay un trabajo detrás, la gente solo ve los hotelazos y los cheques.

¿Cuántas horas juegas?

Una media de cuatro horas diarias, pero no de forma continuada.

¿Cómo se toma tu familia que seas jugador profesional de poker?

Lo primero que te dicen es que acabes la carrera. Cuando te niegas, te dicen que estás loco y que lo vas a perder todo. Estas son las tres frases que nos dicen a todos. Mis padres no lo entendían, son gente muy tradicional y no les hizo caso. Pero cuando vieron que me iba bien, que me compré una casa y un coche, se dan cuenta de que no es un vicio.

¿Es el poker un deporte?

Tengo dudas. Es una especie de híbrido entre juego y deporte. Veo hasta el ajedrez en deporte. De 500 torneos, el número uno no ganaría ni quedaría entre los primeros siempre, es por un lado injusto y ello hace que no sea deporte. Es demasiado abierto.

Un consejo para los que empiezan a jugar al poker.

Lo más básico es empezar con muy poco dinero y tener muy poca prisa. Jugar mucho, leer, empaparse de estrategias. El objetivo no puede ser para ganar dinero, porque nadie empieza ganando. Hay que ir sin presión y sin ansia por llegar rápido.