Nabil Fekir
Nabil Fekir, en su presentación como jugador del Betis. Real Betis

Pocos equipos más taurinos que el Betis. El conjunto verdiblanco lleva una pretemporada que ha generado una cierta desconfianza entre los más pesimistas que, usando el símil taurino, ven la próxima campaña de enfermería o puerta grande. Las incorporaciones y fichajes ha hecho que el proyecto ilusione a la grada del Benito Villamarín, especialmente la última.

Esa es exactamente la sensación que ha propiciado la llegada de Nabil Fekir. El internacional francés llega con la vitola de campeón del mundo en Rusia 2018, aunque su aportación fuese relativamente testimonial.

Pura cantera del Olympique de Lyon, es un delantero de los de nuevo cuño: potente, gran calidad técnica, llegada al área contraria con facilidad y un golpeo que le han hecho marcar 69 goles en 193 partidos en la élite. Pero también con asociación, este mediapunta ha dado 46 asistencias desde que debutó en 2013 con el Lyon.

Esta es la parte positiva, la que el Betis se ha empeñado en sacar a la luz, pero el fichaje de Fekir ha generado no poca controversia. Hace un año, este joven futbolista iba a ser el gran refuerzo del Liverpool a cambio de 65 millones de euros. Todo estaba hecho, hasta que en el reconocimiento médico vieron que su rodilla estaba para pocos sustos. En el Betis no ha ocurrido eso.

De ser un fichaje de lujo y futuro en el conjunto que luego ganaría la Champions, pasó a tener que volver a casa con las orejas agachadas y firmar uno de sus años más irregulares. “Son cosas que pasan en el fútbol y poco puedo hacer ya”, se lamentaba después de su frustrado viaje a Anfield.

¿Triunfará? Sólo el tiempo lo va a decir, pero ya hay voces críticas entre los que preferían a un delantero que conoce mejor la Liga española como es Borja Iglesias a un futbolista que viene de fuera y tras un año de lo más extraño para él.

Fekir es la cuarta incorporación del Betis, más la del entrenador Rubi, en este mercado de fichajes. Antes que él llegaron Juanmi, Pedraza y Dani Martín, jugadores de claro corte ofensivo con los que la directiva verdiblanca quieren descargar de responsabilidad y minutos a jugadores más veteranos como un Joaquín que, pese a que con su edad sigue dando minutos de mucha calidad, necesitan un descanso si quieren volver a estar en la élite.