El tenista Roger Federer, en un partido.
El tenista Roger Federer, en un partido. EFE

Después de que la ITF aprobase el proyecto presentado por Gerard Piqué para cambiar el formato de la Copa Davis, Roger Federer, que disputará el domingo la final del Masters 1.000 de Cincinnati, ha reconocido que está "triste" por la decisión. "Me siento triste por ello, por no tener la Copa Davis a la que estábamos acostumbrados. Nunca será lo mismo para la próxima generación", aseguró de forma tajante.

"Sólo espero que cada céntimo ganado sirva para mejorar el tenis de la próxima generación", afirmó sobre los 3.000 millones de dólares que se ha comprometido a aportar Kosmos, la empresa de Gerard Piqué, en un lapso de tiempo de 25 años. Después, Federer matizó sus palabras y quiso mostrar su apoyo a la evolución del tenis. "Claramente la ITF (Federación Internacional de Tenis) nunca ha involucrado a los jugadores. Estoy totalmente a favor de la innovación y les doy una oportunidad en cierto sentido. Será interesante ver cómo va a funcionar".

La nueva Copa Davis concentrará a 18 equipos en una misma ciudad, repartiendo a los equipos en seis grupos de tres. Los primeros clasificados y los dos mejores segundos sdisputarán eliminatorias directas hasta dilucidar el vencedor. Novak Djokovic también ha hablado del cambio, asegurando que era "inevitable". "Un cambio de formato era inevitable. Estoy contento con que la gente de la ITF entendiera que era urgente cambiar el formato y el calendario. Simplemente no era justo, sobre todo para los mejores jugadores".