La Federación Internacional de Tenis ha aprobado, con un 71,43% de votos a favor, el nuevo formato de la Copa Davis para 2019. Una propuesta realizada por el grupo Kosmos, presidido por el futbolista del Fútbol Club Barcelona Gerard Piqué, que concentrará a 18 equipos en una sede única durante una semana. David Haggerty, presidente de la ITF, aseguró que el nuevo formato significará un gran impulso a nivel ecónico para las federaciones —dejará 25 millones de dólares— y para los tenistas —unos 20 millones—.

Atrás quedan 118 años de historia y algunas protestas, como la de un grupo de países encabezados por Australia, que consideraban algo muy negativo perder partidos en casa. Entre esos críticos está Manolo Santana, que hace apenas unos días afirmó que aunque siempre ha considerado que la Copa Davis "necesitaba algún tipo de reforma", cree que "la revolución que se está planteando podría romper el ADN de la competición y acabar con un evento que ha ayudado a que este deporte se implante y crezca a nivel local y mundial. Ojalá que se lleven a cabo reformas que ayuden a reforzar el papel de la Davis, pero pido que se hagan con la mayor transparencia posible y pensando en el bien del tenis y no de intereses puramente económicos".

Un formato novedoso

La nueva Copa Davis concentrará a 18 equipos en una misma ciudad. Estos quedarán repartidos en seis grupos de tres, en el que se enfrentarán en formato de liguilla. Los primeros clasificados de cada grupo y los dos mejores segundos disputarán eliminatorias directas hasta dilucidar el vencedor. Los 18 equipos de la fase final sí saldrán de una fase previa que se jugará con el habitual sistema de eliminatorias directas, que se disputará en febrero y en el que participarán 24 equipos, quedando exentos los cuatro mejores de la edición anterior. Sin duda, un cambio enorme con respecto al formato anterior, que se disputaba a partir de octavos durante cuatro semanas repartidas a lo largo del año.