Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, y Manuela Carmena, alcaldesa de la ciudad, han sido los encargados de presentar de manera pública las obras con las que el estadio Santiago Bernabéu iniciará, en palabras del dirigente blanco, "uno de los grandes proyectos vanguardistas y de futuro para la ciudad de Madrid".

Pérez recordó que, a su llegada en el año 2000, asumió dos retos para transformar el club: la creación de lo que luego sería la Ciudad Real Madrid en Valdebebas y la creación del nuevo estadio. Esto ha implicado una inversión de 500 millones de euros, de los que 231 han ido a Valdebebas y 269 en el actual estadio. La reforma correrá a cargo de GMP Arquitectos LT Ribas, y en abril se licitarán las obras.

El cambio para confeccionar el nuevo campo comenzará en cuanto acabe la presente temporada, y durará hasta 2023, según está previsto. Si los tiempos se cumplen, comenzarán las obras efectivas en mayo de este 2019. Las cifras del nuevo estadio lo convertirán en una faraónica obra

Primero se eliminará el actual techo, luego se modificarán las actuales torres, se construirán las dos nuevas y se elevará la nueva estructura que acabará soportando la cúpula retráctil. Así, el videomarcador 360º será uno de los primeros elementos nuevos que se verán dentro de la nueva cancha, aún antes de que se haya cubierto.

Las nuevas zonas laterales del Paseo de la Castellana y la calle Padre Damián ocuparán el siguiente paso de la obra, mientras que por capas se irá cubriendo el caparazón que habrá entre las gradas en sí y la calle. Ahí es donde estarán las zonas de restauración y el nuevo museo y tour panorámico que rodeará el nuevo estadio. El último elemento, que pondrá la guinda a las obras, será la colocación del techo y la cubierta.

Paralelamente, se irán haciendo las obras de acondicionamiento de las nuevas plazas, accesos y aledaños al estadio.